sábado, 29 de agosto de 2015

GANANCIAS ¿Ya no será un impuesto?

¿Pasará a ser un premio?

No confíes en quien te prometa "justicia social". 
Puede apagar tu fuego vital!
Porque la justicia es merecimiento, es individual, no viene en bolsa.


Entonces ¿cuál es la verdadera intención del político populista?


Robin Hood ya murió, así que al millonario nadie podrá sacarle un dólar.
Además está protegido por el principio de propiedad privada.
A un millonario no le sacarás dinero, a menos que haga negocio contigo.


El único dinero que puede manotear el populista es el que aún no nació, el que vas a generar tú con tu esfuerzo creativo.

El populista te dice:
"Le sacaremos dinero a las empresas para mejorar tu sueldo"
Lo que no te dice es que las empresas que ganan dinero lo hacen gracias a tus ganas de esforzarte y de desarrollar tu creatividad.

O sea que su propósito inconfesable es que te sacará todo lo que ganes!

En concreto, lo que hace el populista es usar la participación en las ganancias que te corresponde,  para dársela a otros empleados que ya perdieron ese fuego vital de las ganas de trabajar.

Por eso, a corto plazo también tu pasarás a engrosar el ejército de los que perdieron las ganas de trabajar, porque ya aprendiste que trabajando no prosperarás.

Lo que te propongo entonces es que el IMPUESTO GANANCIA EMPRESA (que es precisamente esa participación que te están quitando para asistir a los indolentes), sea para participar el personal de cada empresa.
Y así jubilaremos al populismo de una vez y para siempre y la prosperidad será para todos.
Porque todos recuperarán sus ganas de trabajar, ese fuego vital que nos hace prosperar en base al esfuerzo individual por nuestra familia.

jueves, 27 de agosto de 2015

¿La igualdad hace que nadie prospere?


Desde la revolución francesa, los movimientos sociales enarbolan la bandera de la igualdad.


Hoy a 200 años de ese hito, estamos en condiciones de evaluar la pertinencia y conveniencia de seguir con ese reclamo popular.

La sociedad es una máquina poderosísima con cuatro motores de sobrada potencia.

A este impulso no lo muestran los animales y entonces podemos considerarlo como la condición, como el rasgo distintivo para ser persona.


Los 4 motores no son iguales porque muestran distintos incentivos para la acción, y entonces tienen funciones escalonadas en el tejido social por su diferente capacidad de conducción.

Primero está el 600 BÁSICOS
Aún no tienen capacidad para conducir a otros. Y su incentivo para actuar es previsibilidad. Un sueldo motivador, una obra social y una jubilación es lo que aspira en esta vida.
No sirve para legislar porque su objetivo es individual, su YO  es más fuerte que los de las demás clases.

Después viene el 60 EMPRENDEDORES.
Capacitados para conducir a decenas de personas.
Su incentivo para actuar es el incremento de la rentabilidad del capital que le han confiado para producir.

Luego viene el 6 LÍDERES.
Capacitados ya para conducir a decenas de emprendedores.
Su incentivo para actuar es el incremento de prestigio y la consecuente fama debida a su capacidad de relación humana.

Por último tenemos al SENSEI.
Capacitado para conducir mediante filosofía de vida a varios líderes.
Su incentivo para actuar es el incremento de sabiduría debido a su capacidad de relación con lo metafísico. Recién en esta situación se comienza a superar la ilusión del yo, a superar el YO.

Y aquí viene lo más curioso:
Con ese cuento de la igualdad o "justicia social", pasaron  10 generaciones y no se produjo "movilidad social"  ni nada parecido.
Las proporciones de cada clase son las mismas desde que el mundo es mundo. (Por cada YO Sensei hay seiscientos, sesenta y seis de los otros)

La clase que tiene su YO  "nuevo", es decir aquéllos en quienes la ilusión del yo está más potente, (contrariamente a lo que muchos creen) son los BÁSICOS y son cada vez más pobres.


Pero las restantes clases  tampoco prosperaron.
Sólo prosperaron las mafias ligadas a las corporaciones que controlaron esa "fraternidad" entre iguales y lucharon  contra las otras clases.

Porque resulta que esa "igualdad" que pregonan consistió en que nadie prospere.
Y entonces, los excedentes que lograban los CONDUCIDOS más esforzados fueron cercenados para asistir a los CONDUCIDOS más indolentes y eso generó esta cultura "anti-trabajo".

Además se boicoteó al capital productivo que los EMPRENDEDORES tienen a su cargo, el cual entonces es cada vez menos.


Eso fue letal para la sociedad, porque esa depresión  terminará apagando la llama humana, esa "combustión" que decíamos que se enciende al nacer, y quedamos en esta inmovilidad que caracteriza a las demás especies que no cuentan con YO.



¿Conviene la lucha de clases o la sinergia entre ellas?

¿Cómo podemos saber en qué motor está cada uno?

martes, 25 de agosto de 2015

¿Podemos errarle al camino?

Las banderas de Igualdad y Fraternidad comienzan a condicionar el postulado esencial de la Revolución Francesa que es el de Libertad.
Libertad es esa tendencia humana de responder a las indicaciones del yo sin otro condicionamiento que el que nos genera la propia conciencia y lo hace mediante la fe directa, la intuición, el amor al prójimo, la voluntad, y las propias convicciones.

Hoy llegamos en cambio a una sociedad basada en esos conceptos artificiales no suficientemente comprobados de Igualdad y Fraternidad, principios que nos dejaron en este populismo exagerado, en un pozo al que ya le podemos ver el fondo

Eso nos hace repensar en las ventajas de la libertad individual, esa capacidad humana que nos diferencia de los animales, esa de tener un objetivo categórico que nos es informado precisamente por el yo y la conciencia, y nada más que por ellos.

Nadie, ni siquiera un pastor, podría indicarnos qué hacer sin coartar de alguna manera nuestra libertad.


¿Un pastorcito mentiroso nos hizo errar el camino? 

Aunque el yo es una ilusión, es lo que nos permite recibir instrucciones  como imposiciones indiscutibles.

Sus indicaciones, por ser más poderosas que todas los demás, son como mandamientos impuestos por una autoridad más poderosa que la sociedad, precisamente quizás con un objetivo superior: que la sociedad pueda armonizarse.
Porque todas nuestras acciones, todos nuestros trabajos no son encargos de patrón alguno sino directamente de nuestro creador, que se las arregla muy bien para instruir tanto al patrón como al empleado sobre su respectiva y complementaria misión en el mundo.


Esto choca contra nuestros pre-conceptos, pero ¿no será el momento de analizar a fondo si no son esos pre-conceptos catequizados prolijamente los que han llevado a la sociedad a este grado de degradación jamás visto?

Comencemos a confiar en el ser humano, la obra cumbre de Dios y no en los pastores, obra cumbre de un demonio harto conocido por todos.


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miércoles, 19 de agosto de 2015

El personal ¿primer actor de las ganancias?

Docientos años de despojo nos impiden imaginar a la empresa como una familia.
Pero es el camino.

Hay un original razonamiento que puede ayudar a nuestro candidato a encontrar un camino para resolver la grave crisis social que se avecina.


Si imaginamos a la empresa como una familia, la ganancia sería como el hijo, el fruto de la valiosa simbiosis de capital con personal. 

Sabemos que 2/3 del "hijo" quedan con el empleador y 1/3 con el Estado. 
Entonces el personal se siente burlado, sin fuerza; y despechado ES CAPAZ DE CUALQUIER COSA, hasta de quebrar la empresa.

Pero si el actual IMPUESTO GANANCIA EMPRESA fuera para participar ganancias al personal, éste se realizaría  y el hijo sería más fuerte.
Y así, contratar personal sería el mejor negocio.
Y con ello: CERO Desempleo = CERO Problemas sociales.

RENTABILIDAD MÁXIMA PARA LA SOCIEDAD

Las mayorías hoy no tienen partido ni abogado.

¡Imagine una demanda de los empleados privados contra el Estado para reclamar décadas de Impuesto a las Ganancias de "su" empresa!

domingo, 16 de agosto de 2015

¿Cómo será la sociedad de la Cuarta Postura?

Vamos a demostrar que la tercera parte de las ganancias de todas las empresas es dinero del personal y no del Estado que la confisca.

La producción de cualquier empresa es generada por capital y personal proporcionalmente a sus respectivos costos.
Porque si así no fuese, la decisión de reemplazar máquinas por personas (o viceversa) no tendría ninguna lógica.
A eso lo sabe cualquiera que sepa determinar el punto de equilibrio empresario. 


Por ende, las ganancias también son generadas por capital y personal proporcionalmente a sus respectivos costos.
Hay un modelo matemático que se puede correr en cualquier empresa.
En el 95% de los casos, la tercera parte de las ganancias fue generada por el personal de la empresa, porque la relación de costos capital/personal es generalmente 2 a 1

Voy a explicar con un ejemplo sencillo, pero que puede extrapolarse a cualquier empresa.

Imagine una empresa que produce zanjas.
Primero debe determinar si las hará con máquina retroexcavadora y maquinista, o con la cantidad de paleros que logre el mismo ritmo.

Para ello compara los costos de ambas alternativas, LOS COSTOS RESPECTIVOS de capital y personal.
Porque evidentemente, la producción de la empresa es generada por capital y personal, proporcionalmente a sus respectivos costos.


Los metros de zanja a facturar son producidos por máquina y personal proporcionalmente a su respectiva incidencia en los costos fijos.

Y COMIENZA A TRABAJAR Y A FACTURAR

Luego determina la longitud de zanja que debe hacer por mes para absorber ambos costos, y a ésa se la denomina "producción de equilibrio".
Si luego, el equipo designado produce más que la producción de equilibrio, se genera la tan ansiada ganancia.
Pero para ello es imprescindible que el personal tenga idénticas intenciones, porque en realidad quien le imprime ritmo a la máquina o a la pala no es el empleador sino el personal.

Entonces, resulta lógico que la parte de las ganancias que NO CORRESPONDE a la máquina, quede en manos del personal que realizó ese esfuerzo creativo extra.
De lo contrario, al mes siguiente no colaborará y la que más perderá será la empresa.

El Estado actual retiene esa tercera parte de las ganancias a todas las empresas, pero ese acto sería lícito sólo si se destinara a participar ganancias al personal de esa empresa.

LA BAJA RENTABILIDAD DE LA ECONOMÍA RESPONDE EXCLUSIVAMENTE A ESE ERROR QUE GENERA CONFLICTOS, DEMANDAS LABORALES Y BOICOTS SINDICALES QUE TERMINAN QUEBRANDO LA EMPRESA Y DEJANDO A LA SOCIEDAD EN UN ESTADO DE DEPRESIÓN QUE LA ARRASTRA A TODOS LOS ABISMOS.

Pero además, si el IMPUESTO GANANCIA EMPRESA se destinara a participar al personal, éste compatibilizaría sus objetivos con los de la empresa, y entonces contratar personal sería el mejor negocio.

El desempleo desaparecería en cuestión de meses y entonces el Estado se ahorraría el 80% de su presupuesto, ése que hoy dedica a subsidios y asistencia social.
Cuando no haya desempleados, cuando todos sean prósperos, no habrá más delincuentes que los reales.

sábado, 15 de agosto de 2015