viernes, 1 de agosto de 2014

Tu empleador no es un enemigo

El individuo, hasta la revolución industrial, siempre tuvo la posibilidad de prosperar con su trabajo.
Ese simple hecho es quizás la única misión que un Creador podría encomendar a su creatura más querida: Que produzca más que lo que consume, para que haya excedentes que aporten a su Creación.

Ninguna especie anterior fue creatura.


Pero el trauma que produjo esa revolución en las relaciones laborales fue monumental, y ya se hicieron tres ensayos fallidos para resolver el problema.
Ya no estamos en la época anterior. Todo ha cambiado. La legislación laboral y tributaria ha hecho desastres.
Pero no podemos preconizar una vuelta atrás.
Hoy hay herramientas nuevas muy poderosas.
Podemos decir "volvamos a lo natural" pero ya nada es como antes y nos pueden acusar de querer volver a vivir 200 años de trauma.
Es imperioso una doctrina social nueva, que no sea el individualismo anterior, porque los enemigos estarán al acecho para repetir la película.
Pero será un nuevo individualismo que se diferencie del colectivismo que nos ahoga hoy. 

Al personal ya no le interesa la rentabilidad porque no le afecta. Así es el populismo!

Hoy podemos hablar de sinergia de empleador y empleados. Podemos salir juntos del pozo, espalda contra espalda, la Cuarta Postura:

Plusvalía es la diferencia entre lo que consumidor y empleador pagan por tu trabajo. Coincide con 1/3 de la ganancia de "tu" empresa... que lo tributa!

Tu empleador no se queda con tu plusvalía. No es tu enemigo.