martes, 7 de enero de 2014

Lo que nos conviene a todos, le conviene al gobierno

El gobierno ha perdido la iniciativa, pero podrían ocurrir promisorios acontecimientos.
Para recuperar protagonismo puede patear el tablero y terminar con todo vestigio de ese populismo que tanto amó.
Se está evaluando una leve reforma tributaria que desencadenaría una monumental modificación en las relaciones laborales para poder liberarse de los contrapesos de la doctrina populista que la llevaron a este fracaso.


Muchos todavía creen que el Impuesto a las Ganancias de las empresas afecta al dueño de la empresa. 
En absoluto! Ese dinero corresponde al personal de la misma, en concepto de la participación en las ganancias que habilita el 14bis de la CN. 
¿Por qué creen que los empresarios jamás protestaron?

Un tercio de las ganancias de las Sociedades (hoy no es relevante pero lo será) ya no sería para el Estado sino para el personal propio y de terceros de cada empresa.

La nueva actitud de los empleados hará que contratar personal deje de ser "un peligro" y sea el mejor negocio, con lo que el desempleo virtualmente desaparecerá en cuestión de meses.

A la sociedad le conviene que los empleados produzcan más, desarrollen su creatividad, y participen en las ganancias.
Por eso le conviene la ley GANANCIAS PARA TODOS.

http://proyectoactitud.blogspot.com/2013/11/la-ley-que-acabara-con-el-populismo.html

viernes, 3 de enero de 2014

Se ha borrado de la mente universal

Es lógico que cuando alguien hace una silla, cobre por una silla.
Pero si hace dos sillas, debe cobrar por dos sillas.

Desde la revolución industrial esa proporcionalidad se rompió;  el trabajo comenzó a remunerarse por el costo y no por el precio. (Lo de las sillas es sólo un símbolo que representa el aporte del personal en los productos y servicios que se producen en todas las empresas privadas.)

Eso originó miles de conflictos alrededor del globo, hasta que apareció la doctrina populista, que inventó el Impuesto a los Réditos, o Impuesto a las Sociedades que confiscó esa diferencia entre el precio y el costo del trabajo de todos los empleados privados del planeta.
Los empleados no protestaron jamás por este "pequeño detalle". Sólo se pusieron en la vereda de enfrente de su empresa.
Y así los recursos comenzaron a escasear, se inventó la economía y ya sabemos lo que ocurrió después.

Lo realmente notable es que este discurso es rechazado por las mayorías, porque la lógica ha sido borrada de la mente universal.
Estamos encerrados como estúpidas panteras y ni siquiera atinamos a buscar la llave.

http://proyectoactitud.blogspot.com/




miércoles, 1 de enero de 2014

No son corruptos!

Catalogar de corrupto a un funcionario populista es una ingenuidad.
El populismo, para financiar su doctrina necesita mucho dinero mal habido porque es la única manera de sostener el asistencialismo.
Sus funcionarios lo consideran "hacer el bien".
No son corruptos; son mucho más perjudiciales para la sociedad porque la están diseñando. Son  recaudadores del régimen conservador.


Para acabar con el populismo, que es acabar con ese tándem nefasto (ignorancia-poder) hay una manera más simple y efectiva:
El populismo sobrevive porque se queda con la diferencia entre el precio y el costo del trabajo de todos los empleados del país.
Sólo hay que sacarle esa muleta. Y tenemos con qué!

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