lunes, 25 de noviembre de 2013

El populismo estatiza la renta

El comunismo estatizaba el capital. El populismo estatiza la renta, apagando aún más el progreso. 

La renta no es toda del dueño del capital. Es también el fruto del mayor esfuerzo de los empleados que la generan día a día. El populismo (tal como el capitalismo lo hacía) se queda con la parte del personal, ese plus-valor. 
Pero el capitalista lo retenía para agrandar su empresa mientras el populista lo retiene para sojuzgar al pueblo. Y lo peor es que eso abate a los esforzados y envalentona a los indolentes haciendo que trabajar deje de ser conveniente. 

Los recursos que genera cada empleado incluyen una parte de las ganancias de la empresa en la cual trabaja, porque sin sinergia no habría ganancias. 
El Estado debe cuidar que esa parte le sea entregada al empleado sin que tenga que mendigarla a su empleador. 

Hoy el Estado populista le saca esa tercera parte a tu empleador, pero en lugar de ser para tí, su padre, la entrega a los indolentes que lo votan. 
http://proyectoactitud.blogspot.com.ar/

Trabajar, ¿conviene?

.1- Todo empresario sabe que si su empresa produce menos que lo que consume, se va a la quiebra. Pero también sabe que si produce más que lo que consume, encuentra el ansiado elixir del progreso individual.
Para que exista ese maravilloso par de incentivos “riesgo-placer” no es necesario que haya una ley que los establezca. La economía consiste precisamente en facilitar esos incentivos naturales para que espontáneamente se produzcan más recursos que los consumidos.
Esta propuesta impositiva pretende establecer esos incentivos, pero a todos los niveles de la sociedad. Mediante una original ley pretende que las familias cuenten con incentivo similar, sin tener que quitarles recursos a las empresas, ni al Estado, y sin que nadie tenga que cambiar de trabajo ni resignar conquista social alguna.
Pretende que el esfuerzo extra y el desarrollo de la creatividad generen los recursos necesarios para que cualquier persona cuente con ese tándem de incentivos.
Casi todas las personas trabajan en algún emprendimiento productivo motorizado por ese tándem, pero aún no se sienten motivadas.


·2- Una vez, cierta especie animal comenzó a producir más que lo que consumía, porque quería progresar. Y tuvo así tiempos libres para dedicarlos a las ciencias y a las artes, y pronto surgieron infinidad de cosas novedosas que repotenciaron el proceso.
Sin embargo, no hace mucho tiempo apareció una falla:
Algunas de esas nuevas criaturas, debido a extrañas relaciones laborales, sabiendo que otros podían producir más que lo que consumían, se apoderaron de sus excedentes y dejaron de ser útiles, pues necesitaban de otros para subsistir.
Terminaron por debajo de las demás especies animales, que son todas perfectamente auto-suficientes. Pero además abatieron a los esforzados y envalentonaron a los indolentes, comenzando así un círculo vicioso que se profundiza constantemente.


·3- Eso nos autoriza a sospechar que es conveniente volver al esquema anterior. Que la principal fuente de felicidad sustentable de cualquier individuo, vuelva a ser la satisfacción de ver el fruto de su propio “árbol”.
El ser humano encuentra mucho placer cuando logra progresar con esfuerzo.
Siente genuino orgullo al ver, por ejemplo, a sus hijos esperando un futuro mejor, como fruto del desarrollo del esfuerzo propio y de su creatividad.
Pero además podemos comprobar que los pocos que cumplen ese cometido tienen más ventura que el resto. Y que quienes no lo cumplen parecen tener cada vez másdesventura, cosa que se transfiere incluso a sus sucesores.


·4- Bien, esta pequeña introducción era necesaria para enmarcar claramente esta inédita propuesta impositiva, porque es una opción fresca aún no debatida.
Supongamos por un momento que fuera posible un sistema así, donde la mayor recompensa vuelva a ser contemplar los excedentes logrados con esfuerzo propio, pues seguramente la ventura acompañará a todos por igual. La prosperidad sería general.
Hoy hemos llegado a esta etapa en la que parece que el ser humano ha dejado de ser sustentable, y quizás para encontrar la salida se nos exija algo de pensamiento lateral, una revisión profunda de nuestras convicciones, de nuestras doctrinas.


·5- Desde la revolución industrial, la producción de bienes y servicios comenzó a ser colectiva. Antes, si alguien hacía una silla cobraba por una silla y si hacía dos sillas cobraba por dos sillas.
Pero desde ese momento, el trabajo comenzó a remunerarse sólo al costo, y no al precio. Porque hay un precio que otro paga por el capital y el trabajo insumidos al producir los bienes y servicios transables.
Sabemos que al principio, a esa diferencia se la quedaba el dueño de la empresa.
Pero luego, desde que algunas religiones comenzaron a tratar de reparar esa injusticia, e incursionaron en la economía y en la doctrina social, se instaló como efecto secundario, algo muy extraño y pernicioso:
El Estado, para “re-distribuir” la riqueza comenzó a apoderarse de una parte de las ganancias de las empresas. Y precisamente quizás de la parte que correspondía al personal de las mismas, de esa diferencia entre el precio y el costo del trabajo.
Comenzó a confiscar la tercera parte de las ganancias de todas las empresas; pero no sólo de las grandes sino hasta de las que sólo ocupan un solo empleado.
Es como si una mujer demandara al marido que la echó de la casa y se quedó con el auto del matrimonio. El juez recrimina al marido por su injusticia y le dice: “a usted sólo le corresponde la casa. Pero como su mujer no sabe manejar, me quedo con el auto. Cuando ella lo necesite la llevaré donde me pida”. Obviamente el juez espera determinado ritual. Es la misma aberración que comete el Estado con los empleados de todas las empresas.
Se inició así este colectivismo en las relaciones laborales que considera a la prosperidad casi como pecado. En lugar de resolver la injusticia, la doctrina social lainstitucionalizó.


·6- Y la educación pública comenzó también a adoctrinar en ese sentido, con el slogan de la solidaridad “obligatoria”, un oxímoron buscando el bien común.
Hoy podemos suponer que fue un error grave.
Porque lo esencial en toda sociedad sigue siendo que cada integrante produzca más que lo que consume, porque eso lo hace feliz y venturoso y puede servir efectivamente a la sociedad.
No es tan bueno que un hermano me ayude; es mejor que yo vaya a pescar con él.
La felicidad y las ganas de trabajar jamás podrían ser colectivas. La felicidad es algo privativo, íntimo de cada individuo.


·7- ¿Y qué habría que hacer entonces?
Lo primero que tenemos que hacer es aprovechar esa tercera parte de las ganancias de todas las empresas para poder remunerar el trabajo por su precio y no por su costo.
Debemos utilizar el dinero del Impuesto a las Sociedades para participar a su personal.
Ello hará que por primera vez se vuelvan compatibles los objetivos del personal con los de su empresa, y entonces la rentabilidad de las empresas crecerá, porque… ¡vamos! todos sabemos que los empleados, en general, no se esfuerzan más que lo necesario. Y sabemos además que evalúan boicotear al empleador mediante demandas laborales o sindicales, antes que intentar ser más eficientes y desarrollar creatividad para hacer que el trabajo rinda su máxima potencialidad.


·8- Pero por sobre todas las cosas, con estas nuevas relaciones laborales lograríamos que contratar personal dejara de ser un peligro, y volviera a ser negocio.
Y que el mejor negocio fuera contratar personal en los pueblos porque estas empresas con piloto automático, serían las más rentables debido a que allí los costos son menores.
Los recursos del Estado no se verían afectados. Antes bien, el Estado verá aliviado su abultado presupuesto de asistencialismo, porque el desempleo desaparecería en cuestión de meses.


·9- Esto que proponemos es una “Cuarta Postura”, una opción fresca para salir de esta ciénaga de la doctrina populista con la que nos hemos visto catequizados desde hace un siglo.
Estamos en condiciones de calcular exactamente el precio del trabajo en cualquier empresa, porque los recursos se generan proporcionalmente a los costos de capital y trabajo, que son bien conocidos.
La podríamos llamar también “Doctrina de los Talentos” porque está inspirada en la “parábola de los talentos” donde Jesús dice claramente “sobre mucho le pondré”, dice que se asignará más responsabilidad y ventura a quienes más rentabilidad obtengan de su esfuerzo propio y del dinero que con ello obtengan sus talentos.


Ing. Néstor González Loza

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Qué tienen que pedirle a Capitanich?

Los emprendedores del populismo son bastante ingenuos, por no decir otra cosa más fuerte.

  • Están sometidos a extorsión constante.
  • El Estado les saca la tercera parte de las ganancias y jamás preguntaron si el Estado se haría cargo también de las pérdidas.
Por eso ahora que Capitanich los consulta deben pedir que ese dinero sirva para participar en las ganancias a su personal.
Ya no pregunten...¿pero van a participar también en la pérdidas?
¿No pueden entender que tener a su personal de su lado, le conviene más al empresario que a su personal? Y especialmente si eso les sale gratis!

Tienen que impulsar la ley GANANCIAS PARA TOD@S, que acabará con la baja rentabilidad y con el populismo.
Y sobre todo acabará con el desempleo, de manera que el más beneficiado será el Estado.

Consiste simplemente en que la tercera parte de las ganancias de las empresas ya no sea para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva.

Ver el proyecto de ley en http://proyectoactitud.blogspot.com/

viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Adoctrinar al soberano?

La secuencia para poder resolver el problema que tiene hoy la sociedad no comienza "educando" porque las escuelas son monitoreadas por el mismo populismo que queremos desalojar.

De manera que en vez de educar estaremos adoctrinándolos para que nada cambie.

Lo primero que hay que hacer es modificar las relaciones laborales para que esforzarse y desarrollar creatividad sea más conveniente que "lo otro". 


Hay un proyecto de ley "Ganancias para todos" que lo lograría en cuestión de meses y entonces sí las personas se educarán solas.
http://proyectoactitud.blogspot.com.ar
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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Fiesta para despedir al populismo

Personas de todos los países que compartimos los siguientes conceptos y que no hemos pertenecido a algún gobierno sospechoso, convocamos a una fiesta para despedir al populismo en fecha y lugar a confirmar durante el año 2014.

Un testimonio privilegiado:
Estamos entrampados en el dilema populista.
Al fin y al cabo terminamos votando internas populistas.
En los años que tengo (y son muchos,103) , desde que comenzó el populismo se desbarrancó todo.
Siempre dividiendo al pueblo en buenos y malos , y creando la teoría amigos-enemigos.
Inventando enemigos donde nunca los hubo.
Por supuesto, esos enemigos pueden ser reales, pero muchas veces, son imaginarios, están sólo en la cabeza del dirigente autoritario , y megalómano de turno. 
Miguel Ricardo Ariz


Luego de los tropiezos de la revolución industrial, en que las relaciones laborales sufrieron el peor golpe de su historia, vino el populismo a intentar aislar la diferencia entre el precio y el costo del trabajo humano.
Y lo logró! Tuvo la fuerza necesaria para quitarle a los emprendedores la tercera parte de sus ganancias, convenciendo que ese dinero no les pertenecía.
Pero hoy, que debe dar el segundo paso, que es adjudicar ese dinero a su verdadero dueño, le falta poder.
El populismo comete entonces un error grave que va en contra de la naturaleza humana, lo cual es la verdadera causa del desempleo y del empleo en negro.
No sólo que copia las relaciones laborales del capitalismo remunerando el trabajo por su costo y no por su precio, sino que además se queda con la diferencia. Inventó para eso el Impuesto a las Ganancias de las Sociedades (3ª categoría) para quedarse con ese dinero que necesariamente tiene que ser afectado a asistir a los pobres que su propio error genera. Y entonces re-potencia el círculo vicioso de la injusticia que genera pobreza que a su vez genera más injusticia.

Antes, si alguien hacía una silla, cobraba por una silla. Y si hacía dos sillas, cobraba por dos.
La revolución industrial rompió abruptamente con esa proporcionalidad. Comenzó a remunerarse el trabajo por su costo y no por su precio.
Y luego de dos siglos, eso no se ha modificado aún!

Para remediar el problema hay que utilizar ese dinero para participar al personal propio y de terceros de "esa" empresa, lo cual compatibilizará los objetivos de empleador y personal.
El desempleo desaparecería en cuestión de meses, pero el populismo jamás lo hará.
Tenemos que sacar al populismo del poder.

La sociedad ha recorrido períodos traumáticos debido a la curiosa existencia de los conservadores.

Hubo cuatro o cinco escalones con profusa cantidad de muertes que ocurrieron antes de que una idea innovadora tomara cuerpo entre la juventud. Y eso sucedió porque los conservadores se oponían sin fundamento visible a la innovación, fuera cual fuese.



Con estas nuevas relaciones laborales que proponemos, verán los emprendedores que su empresa será mucho más rentable.
Verán los gobiernos que los recursos para el Estado serán mucho mayores y tendrán más gobernabilidad.

Verán los ciudadanos que el desempleo, esa paradoja, era fruto de una doctrina social equivocada.

martes, 19 de noviembre de 2013

Los últimos en enterarse

Los emprendedores del populismo son bastante ingenuos, por no decir otra cosa más fuerte.
Están sometidos a extorsión constante.

El Estado les saca la tercera parte de las ganancias y ¿alguna vez le preguntaron si se hará cargo también de las pérdidas? 
Pero cuando se les dice que ese dinero puede servir para participar en las ganancias a su personal, preguntan ...¿pero van a participar también en la pérdidas?

No pueden entender que tener a su personal de su lado, le conviene más al empresario que a su personal. Y especialmente si eso les sale gratis!

Tendrían que impulsar la ley GANANCIAS PARA TOD@S, que acabará con la baja rentabilidad y con el populismo. 
Y sobre todo acabará con el desempleo, de manera que el más beneficiado será el Estado. 

Consiste simplemente en que la tercera parte de las ganancias de las empresas ya no sea para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva. 

Ver el proyecto de ley en http://proyectoactitud.blogspot.com/

domingo, 17 de noviembre de 2013

El Individuo

Jóvenes (de ideas): 
Lo revolucionario hoy es el individuo!

Cada uno de nosotros es más importante que el colectivo, porque el ser humano ha sido dotado de esa valiosa ilusión de creerse "otro" que el resto del universo para trabajar y producir excedentes que lograron y lograrán el progreso de la humanidad.
El engaño del colectivo lo único que ha logrado es atrasar el proceso 100 años.
Desde hace 100 años nos vienen haciendo creer que el ego es una vergüenza.
La hipocresía no nos ha movido un centímetro. Nuestro motor es esa ilusión que algún día podremos superar, pero mientras tanto nos hará crecer.
Es nuestro motor. Es lo único que nos diferencia de las demás especies, es la más excelsa creación.

La humanidad ha sido catequizada en la doctrina social vaticana, que es la causa profunda del abatimiento de los esforzados y del envalentonamiento de los indolentes que terminaron gobernando en todos los países.

La degradación de la humanidad en todos sus aspectos obedece a esa inexplicable e hipócrita "repugnancia al ego".

Es posible que la responsable de que hoy muera un niño de hambre cada 5 segundos sea esa muralla intelectual que alguien ha insertado en tu mente con fines contra-natura.

La ilusión del ego ha permanecido joven y fuerte desde las cavernas y ha sido muy útil. El ser humano no "mejoró" nunca nada, ni lo hará .
La "educación populista" lo único que ha hecho es hacerte avergonzar de ella y ha hecho una metástasis de la hipocresía para disimularla porque eso otorga patente de "bueno".

Pero diseñando un sistema económico social es muy peligroso basarse en mentiras, porque la economía no perdona las mentiras.

Hoy Jesús diría "ustedes todavía no comprenden" pero por favor modifiquen las relaciones laborales porque es la única manera de restaurar las "ganas de trabajar" que es lo que distingue a vuestra especie.

¿Quién contrataría a alguien que no tiene ganas de trabajar y además te detesta? Sólo los héroes.
Sería un milagro que no hubiera desempleo.

Por eso es muy importante que los empleados participen en las ganancias de "su" empresa porque es ahí y no en otra parte donde se evidencia lo que otro estuvo dispuesto a pagar por TU trabajo.
Si el Estado confisca una parte de esas ganancias es obviamente la parte del personal. DEBE ENTREGARLA.

jueves, 14 de noviembre de 2013

ENTUSIASMO LABORAL, la ley que jubilará al populismo

La tercera parte de las ganancias de las empresas ya no será para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva.

El personal de las empresas podrá enviar sugerencias por escrito a la empresa, las que serán respondidas por el empleador, cuya decisión será inapelable.



RÉGIMEN DE PARTICIPACIÓN LABORAL EN LAS GANANCIAS DE LAS EMPRESAS (FINANCIADO POR EL ESTADO)
I.- Disposiciones generales del Régimen.

Artículo 1º - Bajo el régimen de esta ley y de las disposiciones reglamentarias que en su consecuencia se dicten, todos los trabajadores, empleados u obreros que presten servicios en virtud de un contrato de trabajo en una empresa con fines de lucro, tendrán derecho a una retribución anual en concepto de participación en las ganancias, sujeta a los resultados del ejercicio económico de la empresa a que pertenecen.

Artículo 2º - La participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas no integra ni sustituye al salario legal o convencional, ni su pago puede compensar o alterar la percepción de otros beneficios u obligaciones a cargo del empleador, tengan o no carácter remuneratorio.
En ningún caso la participación en las ganancias se computará para la determinación de las cargas sociales, montos de indemnización, ni de los aportes y contribuciones con destino a regímenes previsionales o asistenciales, y no tiene incidencia en ningún otro instituto relativo al contrato de trabajo.

Artículo 3º - A los fines de esta ley se considerará ganancia de las empresas a la renta gravable de conformidad con las normas de la legislación impositiva vigente sobre Impuesto a las Ganancias, o las que se establezcan en el futuro sobre los beneficios, utilidades, réditos o ganancias de las empresas.
Sólo estará afectado a la participación laboral el rédito neto, obtenido en cada ejercicio anual, para lo cual se restarán del rédito bruto los gastos necesarios para obtenerlo, mantenerlo y conservarlo cuya deducción admita la legislación impositiva aplicable.

Artículo 4º - La determinación de las ganancias de la empresa de conformidad con la legislación impositiva aplicable estará sujeta a la revisión que surja del ejercicio del control de la Unidad Ejecutora, en las condiciones y modalidades establecidas por la presente ley y su reglamentación.

Artículo 5º - Fíjase el porcentaje a participar de las ganancias netas anuales a la relación entre los costos del personal respecto de los costos fijos totales de la empresa. Se consideran costos fijos de la empresa a la suma de los costos de personal más los costos del capital.
Ése será, de acuerdo a lo normado en el art. 3º de esta Ley, el porcentaje de participación en las ganancias.
El monto que surja, en ningún caso será superior al que actualmente se le confisca en concepto de Impuesto a las Ganancias. Los montos a participar serán depositados por el Estado en las cuentas del personal propio y de terceros de la empresa utilizando los montos que tributó la empresa en concepto de impuesto a las Ganancias.



II - Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias.

Artículo 6º - Créase el Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias, que será la autoridad de aplicación de la presente Ley con competencia en todo el territorio de la República Argentina, y funcionará en el ámbito del Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social de la Nación. 

Artículo 7º - y 8º - (Facultades del Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias)

Artículo 9º - Corresponderá al Poder Ejecutivo Nacional adecuar la ley de ministerios, reglamentar las atribuciones, competencias y funciones del Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias para el mejor cumplimiento de los objetivos de esta ley y su aplicación, sin perjuicio de las facultades que las normas de la presente le asignan como ente regulador de la participación.

III.- Excepciones al régimen general.

Artículo 10 – Quedan exceptuadas de las obligaciones que esta ley establece para distribuir ganancias a su personal:

a) Las fundaciones e instituciones de carácter privado con personería jurídica, que no tengan propósitos de lucro y ejecuten actos de asistencia con fines humanitarios, culturales o científicos y en general todo empleador que no obtenga lucro con la actividad del trabajador;
b) Las sociedades cooperativas, con relación exclusivamente a los socios de las mismas.

Artículo 11 – El derecho a la participación en las ganancias regulado en la presente ley será también aplicable a:
a) Los directores, administradores y gerentes cualquiera fuese su remuneración anual;
b) Los trabajadores contratados por medio de Empresas de Servicios Eventuales autorizadas para funcionar como tales, destinados a la cobertura de necesidades eventuales de empresas usuarias, respecto de las ganancias de éstas.

Artículo 12 – Los trabajadores de temporada adquieren los derechos que esta ley asigna a los trabajadores permanentes. A los efectos previstos en el artículo 14 inc. a) se entenderá trabajado todo el año cuando el trabajador lo hubiera hecho en la temporada o ciclo completo.

Artículo 13 – La ruptura del contrato de trabajo, cualquiera sea la causa, antes del término del ejercicio económico, no priva al trabajador de su derecho a participar en las ganancias de la empresa. En tal supuesto la retribución que le corresponda según el tiempo de servicios cumplidos y las remuneraciones devengadas hasta el momento de la extinción del contrato, se hará efectiva simultáneamente con los demás trabajadores de la empresa.

IV.- Normas para la distribución. Tiempo y forma de pago.

Artículo 14 – Una vez determinada la cantidad total que cada empresa ha de distribuir entre sus trabajadores, el Estado destinará para ello los fondos retenidos en concepto de Impuesto a las Ganancias de la 3a Categoría. Su importe se prorrateará entre todo el personal propio y de terceros de la empresa con arreglo a sus respectivas remuneraciones y a la relación de días trabajados.
La determinación del monto y modalidad de distribución de ganancias, deberá efectuarse dentro de los 30 días posteriores a la fecha de vencimiento para la presentación de la declaración anual de impuestos a las ganancias.

Artículo 15 - A los fines del cómputo de días trabajados, se considerará como tales a los días efectivamente laborados y a todos los períodos de licencias legales o convencionales que no tengan por causa la culpa o voluntad del trabajador.
A los efectos de la distribución de utilidades, las remuneraciones a considerar en cada periodo sólo comprenden las cantidades que el trabajador reciba en dinero.

Artículo 16 – El pago a los trabajadores del importe que les corresponda por participación en las ganancias, deberá efectuarse dentro de los sesenta (60) días siguientes a la fecha de vencimiento para la presentación de la declaración anual de impuestos a las ganancias.
Cuando mediaren observaciones a las cantidades que la empresa haya denunciado como ganancia del período y se aumentare posteriormente el monto a distribuir, se efectuara un reparto adicional una vez determinada definitivamente la diferencia a abonar. En tal supuesto la retribución adicional que corresponda a cada trabajador será incrementada en un 50% y devengará el interés compensatorio que fije el Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias.

Artículo 17 – Las cantidades que correspondan a los trabajadores en concepto de participación en las ganancias quedan protegidas por las normas generales que la legislación laboral vigente establece sobre la tutela y pago de salarios y sometidas al mismo régimen de pago.

V. Procedimiento

Articulo 18 – El empleador no tendrá obligación, a los fines de esta ley, de informar a la Unidad Ejecutora más que lo informado a la AFIP. Sin embargo deberá completar los datos para conocer los costos de su capital y de su personal.

Artículo 19 – Las existencia de impugnaciones deducidas por la Unidad Ejecutora a la determinación de ganancias o a su distribución, no exime a la empresa de la efectivización del pago de la que hubiere determinado dentro del plazo previsto en el artículo 16º de esta Ley.

VI.- Exención impositiva

Artículo 20 – Las cantidades percibidas por los trabajadores en concepto de participación en las ganancias estarán eximidas del pago de cualquier tipo de impuesto.

VIII - Disposiciones complementarias

Artículo 21 – Esta ley es de orden público. Consecuentemente, será nulo y sin valor todo pacto o convención de partes, anterior o posterior a la entrada en vigencia de la presente ley, que suprima o reduzca los derechos previstos por ésta y quedan derogadas todas las disposiciones en contrario.
Las convenciones colectivas de trabajo debidamente homologadas que contengan normas más favorables a los trabajadores serán válidas y de aplicación.

Artículo 22. – Sin perjuicio de las sanciones que pudieran corresponder por otras leyes, el falseamiento de balances o declaraciones juradas de ganancias serán sancionadas con multas de entre el diez por ciento (10%) y el cien por ciento (100%) del total que debió haberse abonado en concepto de participación en las ganancias. Los importes abonados en concepto de multas serán destinadas a la financiación de un Fondo Solidario administrado por la Unidad Ejecutora.
La autoridad de aplicación de esta Ley graduará prudencialmente la multa teniendo en cuenta los antecedentes del infractor y la naturaleza y gravedad de la infracción constatada.

Artículo 23.- Las acciones que se deriven de los derechos previstos en la presente ley prescriben a los (5) años a partir del vencimiento del plazo para el pago de la participación regulada en esta Ley. Las reclamaciones y controversias que se deduzcan en los términos previstos en esta ley interrumpirán el curso de la prescripción durante su trámite, pero en ningún caso por un lapso inferior a seis (6) meses.

Artículo 24.- El poder ejecutivo deberá reglamentar la presente ley dentro de un plazo de ciento veinte (120) días corridos desde su promulgación.

IX.- Disposiciones Transitorias.

Artículo 25.- La presente ley entrará en vigencia a partir de la adhesión de cada empresa. Se incluyen todos los emprendimientos que tengan personal en relación de dependencia.


Artículo 26.- El régimen de participación en las ganancias creado por la presente ley no será acumulable con los regímenes de participación en las ganancias provenientes de convenios colectivos, acuerdos de empresa, contratos individuales o disposiciones unilaterales del empleador vigentes al momento de promulgación de la presente, los que mantendrán su vigencia en tanto resulten mas favorables que el creado en esta ley. En caso de existir controversias en torno a la determinación del régimen más favorable, éstas serán sometidas a resolución de la Unidad Ejecutora de Participación Laboral en las Ganancias, quien resolverá al respecto en base al criterio de conglobamiento orgánico.


Artículo 27.- El personal de las empresas podrá enviar sugerencias por escrito a la empresa, las que serán respondidas por el empleador, cuya decisión será inapelable.


Artículo 28.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.


Más información:
2804715195 - 2804558857

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La sinergia ¿está prohibida?

La facultad de decidir es la principal característica de la dignidad del hombre, un canto al inmenso valor de la autonomía y de la libertad personal.
Cuando los impuestos caen primero sobre quien más gana se quita
a las personas más vulnerables esa valiosa facultad de decidir. Y voy a explicar cómo sucede eso.
Ganar es sinónimo de trabajar, por lo que gravar al que más gana es gravar al que más trabaja.
Cuando el Estado confisca la tercera parte de las ganancias de todas las empresas y no adjudica ese dinero a su verdadero dueño, comete el más grave de los errores: la injusticia.
Le está diciendo a su personal que la ganancia que pudiese generar su mayor esfuerzo y creatividad en sinergia con su empleador no podrá serle participada, porque se la 
arrebata primero.
¡En los hechos, le está prohibiendo la sinergia!.
Los impuestos, aunque parece una obviedad, deben caer primero sobre quien más tiene y quien más consume, pero eso no ocurre hoy en ningún país del mundo. ¿A los economistas "se les pasó"?

Ese error nos convertirá en la más pobre de las especies.
El hombre que vive bajo el amparo eterno del "plan social" sufre el desprecio inconfeso del demagogo que sólo se mueve por su ansia de poder.
El subsidio eterno embrutece y parasita. No permite decidir la sinergia constructiva y convierte al ciudadano en un instrumento de otros.
La moral populista, llámese peronista, kirchnerista, socialista, progresista, etc., es el lobo con piel de oveja que ahonda y perpetúa la degradación de la especie humana.
Cuando el mundo comenzó a producir en serie sobrevino un desajuste monumental en las relaciones laborales. Antes de eso, si uno producía una silla, le pagaban por una silla. Pero si producía dos sillas le pagaban por dos sillas.
Desde ese momento quedó en evidencia un concepto desconocido: la diferencia importante entre el precio y el costo del trabajo humano.
Los dueños del emprendimiento se apoderaban de la diferencia, cuestión ésta que inició una serie de conflictos sociales semejantes a los que había generado la esclavitud.

Diversos filósofos trataron de resolver el problema y diseñaron una Segunda Postura. Creían que el problema era la propiedad de los medios de producción. Entonces el Estado se hizo cargo de ellos, pero encontraron que el trabajo humano dejaba de producir los excedentes porque se anulaban las ganas de trabajar.

Nuevos filósofos estudiaron la cuestión y diseñaron una Tercera Postura que consiste en dejar los excedentes del capital a los dueños del emprendimiento, pero los excedentes de su personal serían administrados por el Estado. Es el populismo que rige hoy en todo el mundo. Pero las ganas de trabajar no regresaron.

La Cuarta Postura consiste simplemente en dejar los excedentes del capital al dueño del emprendimiento, pero los excedentes del personal adjudicarlos sin más trámite.
Contamos con una gran ventaja: Ese dinero está hoy en el Estado, y se llama Impuesto a las Sociedades.
Inmejorable oportunidad. No es difícil virar hacia la sinergia.

martes, 12 de noviembre de 2013

Nuestro Mayor Desafío

Desde hace docientos años el trabajo se viene remunerando sólo por el costo y no por el precio. Y eso genera interminables conflictos.
Pero la nueva especie, en lugar de luchar por lo suyo, por su individualidad, se auto-flageló con una doctrina colectivista que hizo que el Estado confiscara esa diferencia y la usara para "asistencialismo".

Se inventó el Impuesto a las Sociedades (o Impuesto a las Réditos, o Impuesto a las Ganancias de la 3a categoría) que confisca la tercera parte de las ganancias de todas la empresas. Confisca precisamente la parte de las ganancias que resulta ser la diferencia entre el precio y el costo del trabajo de su personal.

Los líderes tienen que advertir el error y re-funcionalizar esa doctrina adjudicando los excedentes a cada uno.

La consigna hoy debe ser GANANCIAS PARA TODOS, siembra, y cosecharás, como explica la "parábola de los talentos".
Tenemos la solución al alcance de nuestras manos pero como la hipocresía es ley, difícilmente se alcance a ver antes de desaparecer como especie.

Ése es el desafío, alguien tiene que ver la salida o estamos fuera. Alguien debe derribar la doctrina destructiva e instalar la nueva.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Los conservadores de hoy son todos populistas

La sociedad ha recorrido períodos traumáticos debido a la curiosa existencia de los conservadores.
Hubo cuatro o cinco escalones con profusa cantidad de muertes que ocurrieron antes de que una idea innovadora tomara cuerpo entre la juventud. Y eso sucedió porque los conservadores se oponían sin fundamento visible a la innovación, fuera cual fuese.

¿Qué son los conservadores, esa clase que ha existido siempre?

Muchas personas, llegada una determinada edad pierden la capacidad de análisis.
Creen que se las saben todas y entonces al recibir una nueva propuesta, en lugar de analizarla, la etiquetan entre sus escasas neuronas. Y como no coincide con lo que ellos estigmatizan como "bueno" la rechazan sin más trámite.

El problema es que estos discapacitados, cuando la sociedad está en crisis son precisamente los únicos que llegan a los puestos de poder. Hoy los conservadores son populistas.

Entonces la sociedad se somete a la paradoja de multiplicar las muertes "ad-infinitum" hasta que llega el ansiado momento de furia en que la juventud los arranca de sus sillones.

Hoy estamos ante un nuevo escalón:

.la profusión de muertes está, 
.la idea innovadora está, 
.la juventud se está hartando.

Sólo falta un click.





sábado, 9 de noviembre de 2013

Ganancias para Todos

Para desarmar a este populismo y a cualquier otro que pudiese instalarse en el futuro, hay que apoyar a los candidatos que prometan impulsar la ley "GANANCIAS PARA TODOS"

A los empleados de las empresas que declaren ganancias, el Estado les depositaría un plus salarial.

Esta propuesta económica acabará con cualquier posibilidad de corrupción, porque las relaciones laborales serán justas. Cada ciudadano será dueño de sus acciones y de sus frutos. 

El poder de las mafias sindicales será cosa del pasado, porque los convenios colectivos ya no serán la máxima. Sobre ellos estará la rentabilidad de cada empresa.

El Estado puede acabar con el desempleo y con el empleo en negro en cuestión de meses.
Sólo necesita esta ley para que los empleados que se esfuercen más que lo esperado, o que desarrollen su creatividad, cobren más que lo habitual.



Esa nueva actitud del personal de las empresas generará excedentes que el Estado recaudará inmediatamente.
Quedará reflejada automáticamente en el Impuesto a las Ganancias de la 3ª categoría, porque los recursos frescos que se generarían impactarían directamente en la recaudación de esa empresa.

Obviamente a la participación en las ganancias la debe pagar el Estado, porque para eso confisca la tercera parte de ellas.
Sería entonces un negocio redondo para todos, pero especialmente para el Estado.

¿Qué candidato se anima a diferenciarse de los demás?

¿Qué raro mecanismo mental produce un infundado rechazo inicial a esta propuesta?

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Por qué nunca se te ocurre trabajar más que lo necesario?

Muy simple, porque a la parte que te corresponde de la ganancias de "tu" empresa se la lleva el Estado en su intención de “redistribuir” la riqueza mediante esta “solidaridad obligatoria”. Confisca tus ganancias como Impuesto a las Ganancias de "tu" empresa.

Pero si modificáramos las relaciones laborales, si el Estado depositara ese dinero en tu caja de ahorros, se te ocurriría más a menudo compatibilizar tus objetivos con los de tu empresa. Y se compatibilizarían los objetivos de empleador y empleado, lo cual haría que contratar personal dejara de ser un peligro y volviera a ser el mejor negocio. En cuestión de meses, se acabaría el desempleo.
Ten siempre presente que otro paga un precio por tu trabajo, pero tú percibes sólo el costo debido a que el Estado se queda con la diferencia.


En la generalidad de las empresas existe actualmente una situación intermedia entre el equilibrio y la doble producción.

El Estado, en Argentina recauda aproximadamente 90.000 millones anuales en concepto de ese Impuesto a las Ganancias de las Sociedades.

Si ese dinero fuera bien administrado, tú, en lugar de cobrar 13 sueldos por año, podrías cobrar 16 sueldos por año, aún con esta despreocupación por los resultados de tu empresa.

Pero cuando tu actitud se modifique, generarías más sueldos por año, como fruto exclusivamente de tu mayor esfuerzo y creatividad, dinero no se le sacaría a nadie, porque es tuyo.

Podrías fácilmente cobrar 24 sueldos por año, sea la empresa que fuere.

Y la sociedad resolvería todos sus graves problemas actuales que son fruto exclusivo de esas equivocadas relaciones laborales.




http://proyectoactitud.com

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Quién decide la rentabilidad?

El empresario decide muchas cosas en su empresa, como las inversiones, la política de recursos humanos, la política de ventas, de publicidad, etc.
Y todas esas decisiones buscan mayor rentabilidad.

Sin embargo, la llave final, lo que realmente determina la ulterior rentabilidad, curiosamente la tiene el personal de la empresa. Y eso depende de la manera en que esa rentabilidad se vincule con su suerte.

El empresario podrá condicionarlo, sobornarlo y hasta reemplazarlo, pero el humor del personal permanecerá mientras no se modifique esa relación laboral.

Muchos emprendedores creen que su personal no decide su ganancia. Sin embargo, los empleados por el contrario creen que son su principal motor.

Pero si hacemos el cálculo preciso tomando en cuenta los respectivos costos, la tercera parte de las ganancias fue generada exclusivamente por el personal de esa empresa que se brindó por encima de lo exigido.

El resto, en la mayoría de los casos, es mérito del capital.

El Estado no sólo que debe retener esa tercera parte (como lo hace) sino que además, debe pagarla. Es participación en las ganancias.
Para los empleados volvería a ser conveniente esforzarse y desarrollar creatividad. Y entonces contratar personal dejaría de ser un peligro y volvería a ser negocio.Se puede acabar con el desempleo y con la pobreza con esa simple medida resorte exclusivo del Estado.
No se trata de “crear fuentes de trabajo” sino de que cada empleado tenga una meta en su trabajo. Todo lo demás viene por añadidura.
Cuando la rentabilidad sea generada por el personal en sinergia con su empleador, todo será diferente.
La disminución de costos, la creatividad y lo que pague el cliente demandante del producto o servicio, harán que la inflación y las mafias sindicales dejen de existir por inconducentes.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Trabajar debería ser más rentable que lo otro


Se puede arreglar la economía en cuestión de meses sobre la base de que trabajar vuelva a ser rentable.
Mientras los emprendedores creen que su personal no tiene nada que ver con su ganancia, los empleados por el contrario creen que son su principal motor.
Pero si hacemos el cálculo preciso tomando en cuenta los respectivos costos, la tercera parte de las ganancias fue generada exclusivamente por el personal de esa empresa que se brindó por encima de lo exigido.

El resto, en la mayoría de los casos, es mérito del capital.

El Estado no sólo que debe retener esa tercera parte (como lo hace) sino que además, debe pagarla. Es participación en las ganancias.
Para los empleados volvería a ser conveniente esforzarse y desarrollar creatividad. Y entonces contratar personal dejaría de ser un peligro y volvería a ser negocio.Se puede acabar con el desempleo y con la pobreza con esa simple medida resorte exclusivo del Estado.
No se trata de “crear fuentes de trabajo” sino de que cada empleado tenga una meta en su trabajo. Todo lo demás viene por añadidura.
 

En Méjico hay un esbozo de sistema de Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), pero tiene dos graves defectos:

La limita al 10% cuando puede demostrarse que el mérito es en la mayoría de los casos del 33%.
Pero además el trabajador la debe mendigar a su empleador, y lo lógico es que la pague el Estado, que para eso grava el 28%.
El Estado debe financiarse sobre patrimonios y consumos y no sobre las ganancias que consiguen los empleados.

¿Cómo explicar la Cuarta Postura?

Antes de Marx, cuando un laburante hacía una silla cobraba UNO.  Si hacía dos, cobraba DOS Si se quedaba por la noche y hacía tres, cobrab...