lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Necesitamos gobierno?

El ser humano se diferencia de los animales por su ingobernable necesidad de progreso.

Antes de la revolución industrial, las diversas comunidades diseñaban una estructura gubernamental para cercar su "patria" y defenderse de los extranjeros, pero no para progresar. Porque el progreso siempre fue una meta que se alcanzaba naturalmente mientras a cada ciudadano se le remunerara proporcionalmente a sus esfuerzos y creatividades.

Antes, al que hacía una silla se le pagaba por una silla. Al que hacía dos sillas se le pagaba por dos.
La revolución industrial destruyó esa proporcionalidad. El trabajo comenzó a remunerarse al costo y no al precio.

Los gobiernos actuales, al diluirse el concepto de "patria" y de "extranjero" están dejando de tener objeto alguno.

Pero se vuelven imprescindibles porque desde hace 200 años el progreso no se logra, porque se ha destruido  su motor principal, cosa que ningún gobierno ha sabido restituir hasta ahora.

Los gobiernos actuales se han vuelto imprescindibles a causa de su propia ineptitud.

Para restituir el motor del progreso hay que restituir la proporcionalidad remuneración-producción, y hay buenas noticias: El instrumento está. El dinero está.





sábado, 28 de diciembre de 2013

De cómo advertir la capacidad para gobernar

El objetivo de las acciones propias nos indica la medida en que hemos logrado superar la ilusión del ego, que es la medida en que estamos preparados para dirigir a los demás.

Cuando el objetivo de nuestras acciones cotidianas es exclusivamente nuestra familia, pisamos el primer escalón de la escalera al "cielo".


Cuando nuestro objetivo apunta a un umbral de diez familias, alcanzamos el segundo escalón, nos hemos transformado en emprendedores, "gobernamos" naturalmente.


Cuando nuestras acciones son esperadas por el próximo umbral de cien familias, hemos alcanzado el tercer escalón. Nos hemos transformado en líderes naturales.

Los escalones superiores son ocupados por Maestros, que naturalmente no tienen interés en gobernar.

La sociedad tiene la obligación de convencerlos de la necesidad de contar con su servicio.

Para identificarlos la sociedad cuenta sólo con un método: 
  • Solicitar a todos quienes están en el primer escalón, que indiquen quiénes son sus emprendedores más prestigiosos.
  • Y luego a éstos preguntar por sus líderes más prestigiosos.
  • Y así subiendo hasta llegar al puesto público que se desea ocupar.





martes, 17 de diciembre de 2013

Bárbaros y vaticanos

El bárbaro es aquel que odia las cuestiones intelectuales, rehúye de los argumentos racionales y se dedica a reunir a los hombres en manadas para formar ejércitos, mientras que el hechicero establece los objetivos de esos ejércitos.
El bárbaro conquista imperios, mientras que el hechicero escribe sus leyes.
El bárbaro roba y saquea, el hechicero exhorta a las víctimas a superar su preocupación individual.
El bárbaro domina por medio del miedo, manteniendo a los hombres bajo constante amenaza de destrucción, el hechicero domina mediante la culpa, intentando convencer al hombre de su depravación innata, impotencia y futilidad.
El bárbaro puede llegar a convertir la vida humana en un infierno, mientras que el hechicero dice y justifica que en verdad no puede ser de otro modo, y además tiene que vivir del favor de un protector, de una dispensa especial, de un monopolio reservado, de la exclusión, de la supresión, la censura.
El bárbaro fuerza además la obediencia por medio de un garrote, mientras que el hechicero la obtiene utilizando un arma mucho más poderosa: adentrándose en el campo de la moralidad. Y lo hace porque no hay modo mejor de convertir la moralidad en un arma de esclavitud que divorciándola de la razón del hombre. Es decir, no existe mejor modo de hacer que un ser humano acepte el papel de un animal destinado al sacrificio que destruyendo su autoestima y haciéndole despreciar incluso su propio interés individual.

De este modo, el triunfo de la asociación del bárbaro y el hechicero, como era de prever, y como se explica magistralmente, termina ensalzándose en la figura del "Estado", que emerge incondicional e irreflexivamente como la forma del bien, dejando al hombre como una especie criado y neosiervo. Un fenómeno que se prolonga en el tiempo, que para su consolidación ha sido necesaria la complicidad de las clases intelectuales y que cada vez resulta más patente tanto en la política, en las finanzas, en diversas manifestaciones artísticas e incluso en el derecho.
Para Rand es desde ahí desde donde surge la subordinación del individuo a lo colectivo y el convencimiento de la bondad de su sacrificio en aras del «bienestar público». Una categoría y sofisma, ésta del bienestar o interés público, que en su día tan ilustrada y finamente describiera Alexis de Tocqueville en El Antiguo Régimen y la Revolución (Edit. Alianza, 2004) mediante el ejemplo del ínclito Lemberville, como ya hemos tenido ocasión de citar en otras ocasiones.

Por último, destacar que Ayn Rand también nos advierte de cómo esa alianza entre hechiceros y bárbaros se diseña y construye fundamentalmente contra el ciudadano corriente, el trabajador y/o productor; y si bien es cierto que resulta nociva y perjudicial para el interés de los hombres, no es menos cierto que es débil y precaria, a pesar incluso del mal que circunstancialmente pueda ocasionar. La alianza es débil y precaria, porque en el fondo está basada en el miedo y en el desprecio mutuo.
El bárbaro considera al hechicero un teórico, un soñador estúpido, mientras que el hechicero considera al bárbaro un inmoral insignificante.

Ejemplos de esta descripción podemos encontrar actualmente en muy diferentes latitudes, algunas muy cercanas, y es que no debemos olvidar que el bárbaro, como cualquier matón y como muchos animales, dice Rand, sólo se siente confiado cuando huele el temor de quienes considera sus adversarios, de ahí que cada avance en sus intenciones sin oposición la procese como una victoria parcial que le hace más fuerte.
Es importante tomar nota y conciencia de esto último.


http://vozpopuli.com/blogs/3840-juan-j-gutierrez-barbaros-y-hechiceros

domingo, 15 de diciembre de 2013

ARGENTINA ESTÁ EN PROBLEMAS .

Pero le queda una oportunidad: la Cuarta Postura, que es una leve reforma tributaria que desencadenará una monumental modificación en las relaciones laborales.

Logrará así prescindir de los capitostes de la doctrina asistencialista y populista que la llevaron a este nuevo fracaso.

Un tercio de las ganancias de las Sociedades (hoy no es relevante pero lo será) ya no debe ser para el Estado sino para el personal propio y de terceros de cada empresa.

La nueva actitud de los empleados hará que contratar personal deje de ser "un peligro" y sea el mejor negocio, con lo que el desempleo virtualmente desaparecerá en cuestión de meses. 


A la sociedad no le conviene tu patrimonio si no produce. Ni que consumas los bienes y servicios que producen los demás. 
Pero SÍ le conviene que los empleados produzcan más, desarrollen su creatividad, y participen en las ganancias. 
Por eso le conviene la ley GANANCIAS PARA TODOS.

http://proyectoactitud.blogspot.com/ 

lunes, 9 de diciembre de 2013

Basta de economía!

La economía fue inventada para resolver la escasez de recursos.
Pero esa escasez de recursos comenzó cuando las relaciones laborales se apartaron de la proporcionalidad, cosa que fue alertada por los pensadores, aunque no alcanzaron a definirla como para resolverla.


La Doctrina de los Talentos no es en rigor una teoría económica, sino precisamente es abandonar las teorías económicas y volver a la natural relación producción-remuneración.

Si hay alguien que puede analizar su objetividad y rigurosidad es el alma humana indisturbada, no los economistas que están mirando una película en la caverna.

La economía no necesita "maestros"; funciona sola si a cada quien se le adjudica exactamente lo que produce.
Hasta no hace mucho tiempo quien hacía una silla cobraba por una silla. Si hacía dos sillas al día cobraba por dos sillas. Ésa es la única condición para que la sociedad funcione. Pero desde hace 200 años eso no se practica.


La parábola de los talentos es una de las pocas enseñanzas  que encontramos en las escrituras que nos sirve
todos.
Las tres teorías económicas básicas, no funcionaron ni funcionarán jamás.
Si la 3a. parte de las ganancias no fuese para el Estado sino para el personal, ya no habría puja distributiva, ni desempleo.

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lunes, 25 de noviembre de 2013

El populismo estatiza la renta

El comunismo estatizaba el capital. El populismo estatiza la renta, apagando aún más el progreso. 

La renta no es toda del dueño del capital. Es también el fruto del mayor esfuerzo de los empleados que la generan día a día. El populismo (tal como el capitalismo lo hacía) se queda con la parte del personal, ese plus-valor. 
Pero el capitalista lo retenía para agrandar su empresa mientras el populista lo retiene para sojuzgar al pueblo. Y lo peor es que eso abate a los esforzados y envalentona a los indolentes haciendo que trabajar deje de ser conveniente. 

Los recursos que genera cada empleado incluyen una parte de las ganancias de la empresa en la cual trabaja, porque sin sinergia no habría ganancias. 
El Estado debe cuidar que esa parte le sea entregada al empleado sin que tenga que mendigarla a su empleador. 

Hoy el Estado populista le saca esa tercera parte a tu empleador, pero en lugar de ser para tí, su padre, la entrega a los indolentes que lo votan. 
http://proyectoactitud.blogspot.com.ar/

Trabajar, ¿conviene?

.1- Todo empresario sabe que si su empresa produce menos que lo que consume, se va a la quiebra. Pero también sabe que si produce más que lo que consume, encuentra el ansiado elixir del progreso individual.
Para que exista ese maravilloso par de incentivos “riesgo-placer” no es necesario que haya una ley que los establezca. La economía consiste precisamente en facilitar esos incentivos naturales para que espontáneamente se produzcan más recursos que los consumidos.
Esta propuesta impositiva pretende establecer esos incentivos, pero a todos los niveles de la sociedad. Mediante una original ley pretende que las familias cuenten con incentivo similar, sin tener que quitarles recursos a las empresas, ni al Estado, y sin que nadie tenga que cambiar de trabajo ni resignar conquista social alguna.
Pretende que el esfuerzo extra y el desarrollo de la creatividad generen los recursos necesarios para que cualquier persona cuente con ese tándem de incentivos.
Casi todas las personas trabajan en algún emprendimiento productivo motorizado por ese tándem, pero aún no se sienten motivadas.


·2- Una vez, cierta especie animal comenzó a producir más que lo que consumía, porque quería progresar. Y tuvo así tiempos libres para dedicarlos a las ciencias y a las artes, y pronto surgieron infinidad de cosas novedosas que repotenciaron el proceso.
Sin embargo, no hace mucho tiempo apareció una falla:
Algunas de esas nuevas criaturas, debido a extrañas relaciones laborales, sabiendo que otros podían producir más que lo que consumían, se apoderaron de sus excedentes y dejaron de ser útiles, pues necesitaban de otros para subsistir.
Terminaron por debajo de las demás especies animales, que son todas perfectamente auto-suficientes. Pero además abatieron a los esforzados y envalentonaron a los indolentes, comenzando así un círculo vicioso que se profundiza constantemente.


·3- Eso nos autoriza a sospechar que es conveniente volver al esquema anterior. Que la principal fuente de felicidad sustentable de cualquier individuo, vuelva a ser la satisfacción de ver el fruto de su propio “árbol”.
El ser humano encuentra mucho placer cuando logra progresar con esfuerzo.
Siente genuino orgullo al ver, por ejemplo, a sus hijos esperando un futuro mejor, como fruto del desarrollo del esfuerzo propio y de su creatividad.
Pero además podemos comprobar que los pocos que cumplen ese cometido tienen más ventura que el resto. Y que quienes no lo cumplen parecen tener cada vez másdesventura, cosa que se transfiere incluso a sus sucesores.


·4- Bien, esta pequeña introducción era necesaria para enmarcar claramente esta inédita propuesta impositiva, porque es una opción fresca aún no debatida.
Supongamos por un momento que fuera posible un sistema así, donde la mayor recompensa vuelva a ser contemplar los excedentes logrados con esfuerzo propio, pues seguramente la ventura acompañará a todos por igual. La prosperidad sería general.
Hoy hemos llegado a esta etapa en la que parece que el ser humano ha dejado de ser sustentable, y quizás para encontrar la salida se nos exija algo de pensamiento lateral, una revisión profunda de nuestras convicciones, de nuestras doctrinas.


·5- Desde la revolución industrial, la producción de bienes y servicios comenzó a ser colectiva. Antes, si alguien hacía una silla cobraba por una silla y si hacía dos sillas cobraba por dos sillas.
Pero desde ese momento, el trabajo comenzó a remunerarse sólo al costo, y no al precio. Porque hay un precio que otro paga por el capital y el trabajo insumidos al producir los bienes y servicios transables.
Sabemos que al principio, a esa diferencia se la quedaba el dueño de la empresa.
Pero luego, desde que algunas religiones comenzaron a tratar de reparar esa injusticia, e incursionaron en la economía y en la doctrina social, se instaló como efecto secundario, algo muy extraño y pernicioso:
El Estado, para “re-distribuir” la riqueza comenzó a apoderarse de una parte de las ganancias de las empresas. Y precisamente quizás de la parte que correspondía al personal de las mismas, de esa diferencia entre el precio y el costo del trabajo.
Comenzó a confiscar la tercera parte de las ganancias de todas las empresas; pero no sólo de las grandes sino hasta de las que sólo ocupan un solo empleado.
Es como si una mujer demandara al marido que la echó de la casa y se quedó con el auto del matrimonio. El juez recrimina al marido por su injusticia y le dice: “a usted sólo le corresponde la casa. Pero como su mujer no sabe manejar, me quedo con el auto. Cuando ella lo necesite la llevaré donde me pida”. Obviamente el juez espera determinado ritual. Es la misma aberración que comete el Estado con los empleados de todas las empresas.
Se inició así este colectivismo en las relaciones laborales que considera a la prosperidad casi como pecado. En lugar de resolver la injusticia, la doctrina social lainstitucionalizó.


·6- Y la educación pública comenzó también a adoctrinar en ese sentido, con el slogan de la solidaridad “obligatoria”, un oxímoron buscando el bien común.
Hoy podemos suponer que fue un error grave.
Porque lo esencial en toda sociedad sigue siendo que cada integrante produzca más que lo que consume, porque eso lo hace feliz y venturoso y puede servir efectivamente a la sociedad.
No es tan bueno que un hermano me ayude; es mejor que yo vaya a pescar con él.
La felicidad y las ganas de trabajar jamás podrían ser colectivas. La felicidad es algo privativo, íntimo de cada individuo.


·7- ¿Y qué habría que hacer entonces?
Lo primero que tenemos que hacer es aprovechar esa tercera parte de las ganancias de todas las empresas para poder remunerar el trabajo por su precio y no por su costo.
Debemos utilizar el dinero del Impuesto a las Sociedades para participar a su personal.
Ello hará que por primera vez se vuelvan compatibles los objetivos del personal con los de su empresa, y entonces la rentabilidad de las empresas crecerá, porque… ¡vamos! todos sabemos que los empleados, en general, no se esfuerzan más que lo necesario. Y sabemos además que evalúan boicotear al empleador mediante demandas laborales o sindicales, antes que intentar ser más eficientes y desarrollar creatividad para hacer que el trabajo rinda su máxima potencialidad.


·8- Pero por sobre todas las cosas, con estas nuevas relaciones laborales lograríamos que contratar personal dejara de ser un peligro, y volviera a ser negocio.
Y que el mejor negocio fuera contratar personal en los pueblos porque estas empresas con piloto automático, serían las más rentables debido a que allí los costos son menores.
Los recursos del Estado no se verían afectados. Antes bien, el Estado verá aliviado su abultado presupuesto de asistencialismo, porque el desempleo desaparecería en cuestión de meses.


·9- Esto que proponemos es una “Cuarta Postura”, una opción fresca para salir de esta ciénaga de la doctrina populista con la que nos hemos visto catequizados desde hace un siglo.
Estamos en condiciones de calcular exactamente el precio del trabajo en cualquier empresa, porque los recursos se generan proporcionalmente a los costos de capital y trabajo, que son bien conocidos.
La podríamos llamar también “Doctrina de los Talentos” porque está inspirada en la “parábola de los talentos” donde Jesús dice claramente “sobre mucho le pondré”, dice que se asignará más responsabilidad y ventura a quienes más rentabilidad obtengan de su esfuerzo propio y del dinero que con ello obtengan sus talentos.


Ing. Néstor González Loza

sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Qué tienen que pedirle a Capitanich?

Los emprendedores del populismo son bastante ingenuos, por no decir otra cosa más fuerte.

  • Están sometidos a extorsión constante.
  • El Estado les saca la tercera parte de las ganancias y jamás preguntaron si el Estado se haría cargo también de las pérdidas.
Por eso ahora que Capitanich los consulta deben pedir que ese dinero sirva para participar en las ganancias a su personal.
Ya no pregunten...¿pero van a participar también en la pérdidas?
¿No pueden entender que tener a su personal de su lado, le conviene más al empresario que a su personal? Y especialmente si eso les sale gratis!

Tienen que impulsar la ley GANANCIAS PARA TOD@S, que acabará con la baja rentabilidad y con el populismo.
Y sobre todo acabará con el desempleo, de manera que el más beneficiado será el Estado.

Consiste simplemente en que la tercera parte de las ganancias de las empresas ya no sea para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva.

Ver el proyecto de ley en http://proyectoactitud.blogspot.com/

viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Adoctrinar al soberano?

La secuencia para poder resolver el problema que tiene hoy la sociedad no comienza "educando" porque las escuelas son monitoreadas por el mismo populismo que queremos desalojar.

De manera que en vez de educar estaremos adoctrinándolos para que nada cambie.

Lo primero que hay que hacer es modificar las relaciones laborales para que esforzarse y desarrollar creatividad sea más conveniente que "lo otro". 


Hay un proyecto de ley "Ganancias para todos" que lo lograría en cuestión de meses y entonces sí las personas se educarán solas.
http://proyectoactitud.blogspot.com.ar
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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Fiesta para despedir al populismo

Personas de todos los países que compartimos los siguientes conceptos y que no hemos pertenecido a algún gobierno sospechoso, convocamos a una fiesta para despedir al populismo en fecha y lugar a confirmar durante el año 2014.

Un testimonio privilegiado:
Estamos entrampados en el dilema populista.
Al fin y al cabo terminamos votando internas populistas.
En los años que tengo (y son muchos,103) , desde que comenzó el populismo se desbarrancó todo.
Siempre dividiendo al pueblo en buenos y malos , y creando la teoría amigos-enemigos.
Inventando enemigos donde nunca los hubo.
Por supuesto, esos enemigos pueden ser reales, pero muchas veces, son imaginarios, están sólo en la cabeza del dirigente autoritario , y megalómano de turno. 
Miguel Ricardo Ariz


Luego de los tropiezos de la revolución industrial, en que las relaciones laborales sufrieron el peor golpe de su historia, vino el populismo a intentar aislar la diferencia entre el precio y el costo del trabajo humano.
Y lo logró! Tuvo la fuerza necesaria para quitarle a los emprendedores la tercera parte de sus ganancias, convenciendo que ese dinero no les pertenecía.
Pero hoy, que debe dar el segundo paso, que es adjudicar ese dinero a su verdadero dueño, le falta poder.
El populismo comete entonces un error grave que va en contra de la naturaleza humana, lo cual es la verdadera causa del desempleo y del empleo en negro.
No sólo que copia las relaciones laborales del capitalismo remunerando el trabajo por su costo y no por su precio, sino que además se queda con la diferencia. Inventó para eso el Impuesto a las Ganancias de las Sociedades (3ª categoría) para quedarse con ese dinero que necesariamente tiene que ser afectado a asistir a los pobres que su propio error genera. Y entonces re-potencia el círculo vicioso de la injusticia que genera pobreza que a su vez genera más injusticia.

Antes, si alguien hacía una silla, cobraba por una silla. Y si hacía dos sillas, cobraba por dos.
La revolución industrial rompió abruptamente con esa proporcionalidad. Comenzó a remunerarse el trabajo por su costo y no por su precio.
Y luego de dos siglos, eso no se ha modificado aún!

Para remediar el problema hay que utilizar ese dinero para participar al personal propio y de terceros de "esa" empresa, lo cual compatibilizará los objetivos de empleador y personal.
El desempleo desaparecería en cuestión de meses, pero el populismo jamás lo hará.
Tenemos que sacar al populismo del poder.

La sociedad ha recorrido períodos traumáticos debido a la curiosa existencia de los conservadores.

Hubo cuatro o cinco escalones con profusa cantidad de muertes que ocurrieron antes de que una idea innovadora tomara cuerpo entre la juventud. Y eso sucedió porque los conservadores se oponían sin fundamento visible a la innovación, fuera cual fuese.



Con estas nuevas relaciones laborales que proponemos, verán los emprendedores que su empresa será mucho más rentable.
Verán los gobiernos que los recursos para el Estado serán mucho mayores y tendrán más gobernabilidad.

Verán los ciudadanos que el desempleo, esa paradoja, era fruto de una doctrina social equivocada.

martes, 19 de noviembre de 2013

Los últimos en enterarse

Los emprendedores del populismo son bastante ingenuos, por no decir otra cosa más fuerte.
Están sometidos a extorsión constante.

El Estado les saca la tercera parte de las ganancias y ¿alguna vez le preguntaron si se hará cargo también de las pérdidas? 
Pero cuando se les dice que ese dinero puede servir para participar en las ganancias a su personal, preguntan ...¿pero van a participar también en la pérdidas?

No pueden entender que tener a su personal de su lado, le conviene más al empresario que a su personal. Y especialmente si eso les sale gratis!

Tendrían que impulsar la ley GANANCIAS PARA TOD@S, que acabará con la baja rentabilidad y con el populismo. 
Y sobre todo acabará con el desempleo, de manera que el más beneficiado será el Estado. 

Consiste simplemente en que la tercera parte de las ganancias de las empresas ya no sea para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva. 

Ver el proyecto de ley en http://proyectoactitud.blogspot.com/

domingo, 17 de noviembre de 2013

El Individuo

Jóvenes (de ideas): 
Lo revolucionario hoy es el individuo!

Cada uno de nosotros es más importante que el colectivo, porque el ser humano ha sido dotado de esa valiosa ilusión de creerse "otro" que el resto del universo para trabajar y producir excedentes que lograron y lograrán el progreso de la humanidad.
El engaño del colectivo lo único que ha logrado es atrasar el proceso 100 años.
Desde hace 100 años nos vienen haciendo creer que el ego es una vergüenza.
La hipocresía no nos ha movido un centímetro. Nuestro motor es esa ilusión que algún día podremos superar, pero mientras tanto nos hará crecer.
Es nuestro motor. Es lo único que nos diferencia de las demás especies, es la más excelsa creación.

La humanidad ha sido catequizada en la doctrina social vaticana, que es la causa profunda del abatimiento de los esforzados y del envalentonamiento de los indolentes que terminaron gobernando en todos los países.

La degradación de la humanidad en todos sus aspectos obedece a esa inexplicable e hipócrita "repugnancia al ego".

Es posible que la responsable de que hoy muera un niño de hambre cada 5 segundos sea esa muralla intelectual que alguien ha insertado en tu mente con fines contra-natura.

La ilusión del ego ha permanecido joven y fuerte desde las cavernas y ha sido muy útil. El ser humano no "mejoró" nunca nada, ni lo hará .
La "educación populista" lo único que ha hecho es hacerte avergonzar de ella y ha hecho una metástasis de la hipocresía para disimularla porque eso otorga patente de "bueno".

Pero diseñando un sistema económico social es muy peligroso basarse en mentiras, porque la economía no perdona las mentiras.

Hoy Jesús diría "ustedes todavía no comprenden" pero por favor modifiquen las relaciones laborales porque es la única manera de restaurar las "ganas de trabajar" que es lo que distingue a vuestra especie.

¿Quién contrataría a alguien que no tiene ganas de trabajar y además te detesta? Sólo los héroes.
Sería un milagro que no hubiera desempleo.

Por eso es muy importante que los empleados participen en las ganancias de "su" empresa porque es ahí y no en otra parte donde se evidencia lo que otro estuvo dispuesto a pagar por TU trabajo.
Si el Estado confisca una parte de esas ganancias es obviamente la parte del personal. DEBE ENTREGARLA.

jueves, 14 de noviembre de 2013

ENTUSIASMO LABORAL, la ley que jubilará al populismo

La tercera parte de las ganancias de las empresas ya no será para el Estado que las ahoga, sino para el personal que las eleva.

El personal de las empresas podrá enviar sugerencias por escrito a la empresa, las que serán respondidas por el empleador, cuya decisión será inapelable.



RÉGIMEN DE PARTICIPACIÓN LABORAL EN LAS GANANCIAS DE LAS EMPRESAS (FINANCIADO POR EL ESTADO)
I.- Disposiciones generales del Régimen.

Artículo 1º - Bajo el régimen de esta ley y de las disposiciones reglamentarias que en su consecuencia se dicten, todos los trabajadores, empleados u obreros que presten servicios en virtud de un contrato de trabajo en una empresa con fines de lucro, tendrán derecho a una retribución anual en concepto de participación en las ganancias, sujeta a los resultados del ejercicio económico de la empresa a que pertenecen.

Artículo 2º - La participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas no integra ni sustituye al salario legal o convencional, ni su pago puede compensar o alterar la percepción de otros beneficios u obligaciones a cargo del empleador, tengan o no carácter remuneratorio.
En ningún caso la participación en las ganancias se computará para la determinación de las cargas sociales, montos de indemnización, ni de los aportes y contribuciones con destino a regímenes previsionales o asistenciales, y no tiene incidencia en ningún otro instituto relativo al contrato de trabajo.

Artículo 3º - A los fines de esta ley se considerará ganancia de las empresas a la renta gravable de conformidad con las normas de la legislación impositiva vigente sobre Impuesto a las Ganancias, o las que se establezcan en el futuro sobre los beneficios, utilidades, réditos o ganancias de las empresas.
Sólo estará afectado a la participación laboral el rédito neto, obtenido en cada ejercicio anual, para lo cual se restarán del rédito bruto los gastos necesarios para obtenerlo, mantenerlo y conservarlo cuya deducción admita la legislación impositiva aplicable.

Artículo 4º - La determinación de las ganancias de la empresa de conformidad con la legislación impositiva aplicable estará sujeta a la revisión que surja del ejercicio del control de la Unidad Ejecutora, en las condiciones y modalidades establecidas por la presente ley y su reglamentación.

Artículo 5º - Fíjase el porcentaje a participar de las ganancias netas anuales a la relación entre los costos del personal respecto de los costos fijos totales de la empresa. Se consideran costos fijos de la empresa a la suma de los costos de personal más los costos del capital.
Ése será, de acuerdo a lo normado en el art. 3º de esta Ley, el porcentaje de participación en las ganancias.
El monto que surja, en ningún caso será superior al que actualmente se le confisca en concepto de Impuesto a las Ganancias. Los montos a participar serán depositados por el Estado en las cuentas del personal propio y de terceros de la empresa utilizando los montos que tributó la empresa en concepto de impuesto a las Ganancias.


III.- Excepciones al régimen general.

Artículo 10 – Quedan exceptuadas de las obligaciones que esta ley establece para distribuir ganancias a su personal:

a) Las fundaciones e instituciones de carácter privado con personería jurídica, que no tengan propósitos de lucro y ejecuten actos de asistencia con fines humanitarios, culturales o científicos y en general todo empleador que no obtenga lucro con la actividad del trabajador;
b) Las sociedades cooperativas, con relación exclusivamente a los socios de las mismas.

Artículo 11 – El derecho a la participación en las ganancias regulado en la presente ley será también aplicable a:
a) Los directores, administradores y gerentes cualquiera fuese su remuneración anual;
b) Los trabajadores contratados por medio de Empresas de Servicios Eventuales autorizadas para funcionar como tales, destinados a la cobertura de necesidades eventuales de empresas usuarias, respecto de las ganancias de éstas.

Artículo 12 – Los trabajadores de temporada adquieren los derechos que esta ley asigna a los trabajadores permanentes. A los efectos previstos en el artículo 14 inc. a) se entenderá trabajado todo el año cuando el trabajador lo hubiera hecho en la temporada o ciclo completo.

Artículo 13 – La ruptura del contrato de trabajo, cualquiera sea la causa, antes del término del ejercicio económico, no priva al trabajador de su derecho a participar en las ganancias de la empresa. En tal supuesto la retribución que le corresponda según el tiempo de servicios cumplidos y las remuneraciones devengadas hasta el momento de la extinción del contrato, se hará efectiva simultáneamente con los demás trabajadores de la empresa.

IV.- Normas para la distribución. Tiempo y forma de pago.

Artículo 14 – Una vez determinada la cantidad total que cada empresa ha de distribuir entre sus trabajadores, el Estado destinará para ello los fondos retenidos en concepto de Impuesto a las Ganancias de la 3a Categoría. Su importe se prorrateará entre todo el personal propio y de terceros de la empresa con arreglo a sus respectivas remuneraciones y a la relación de días trabajados.
La determinación del monto y modalidad de distribución de ganancias, deberá efectuarse dentro de los 30 días posteriores a la fecha de vencimiento para la presentación de la declaración anual de impuestos a las ganancias.

Artículo 15 - A los fines del cómputo de días trabajados, se considerará como tales a los días efectivamente laborados y a todos los períodos de licencias legales o convencionales que no tengan por causa la culpa o voluntad del trabajador.
A los efectos de la distribución de utilidades, las remuneraciones a considerar en cada periodo sólo comprenden las cantidades que el trabajador reciba en dinero.

Artículo 16 – El pago a los trabajadores del importe que les corresponda por participación en las ganancias, deberá efectuarse dentro de los sesenta (60) días siguientes a la fecha de vencimiento para la presentación de la declaración anual de impuestos a las ganancias.
Cuando mediaren observaciones a las cantidades que la empresa haya denunciado como ganancia del período y se aumentare posteriormente el monto a distribuir, se efectuara un reparto adicional una vez determinada definitivamente la diferencia a abonar. En tal supuesto la retribución adicional que corresponda a cada trabajador será incrementada en un 50% y devengará el interés compensatorio que fije el Consejo Nacional de Participación Laboral en las Ganancias.

Artículo 17 – Las cantidades que correspondan a los trabajadores en concepto de participación en las ganancias quedan protegidas por las normas generales que la legislación laboral vigente establece sobre la tutela y pago de salarios y sometidas al mismo régimen de pago.

V. Procedimiento

Articulo 18 – El empleador no tendrá obligación, a los fines de esta ley, de informar a la Unidad Ejecutora más que lo informado a la AFIP. Sin embargo deberá completar los datos para conocer los costos de su capital y de su personal.

Artículo 19 – Las existencia de impugnaciones deducidas por la Unidad Ejecutora a la determinación de ganancias o a su distribución, no exime a la empresa de la efectivización del pago de la que hubiere determinado dentro del plazo previsto en el artículo 16º de esta Ley.

VI.- Exención impositiva

Artículo 20 – Las cantidades percibidas por los trabajadores en concepto de participación en las ganancias estarán eximidas del pago de cualquier tipo de impuesto.

VIII - Disposiciones complementarias

Artículo 21 – Esta ley es de orden público. Consecuentemente, será nulo y sin valor todo pacto o convención de partes, anterior o posterior a la entrada en vigencia de la presente ley, que suprima o reduzca los derechos previstos por ésta y quedan derogadas todas las disposiciones en contrario.
Las convenciones colectivas de trabajo debidamente homologadas que contengan normas más favorables a los trabajadores serán válidas y de aplicación.

Artículo 22. – Sin perjuicio de las sanciones que pudieran corresponder por otras leyes, el falseamiento de balances o declaraciones juradas de ganancias serán sancionadas con multas de entre el diez por ciento (10%) y el cien por ciento (100%) del total que debió haberse abonado en concepto de participación en las ganancias. Los importes abonados en concepto de multas serán destinadas a la financiación de un Fondo Solidario administrado por la Unidad Ejecutora.
La autoridad de aplicación de esta Ley graduará prudencialmente la multa teniendo en cuenta los antecedentes del infractor y la naturaleza y gravedad de la infracción constatada.

Artículo 23.- Las acciones que se deriven de los derechos previstos en la presente ley prescriben a los (5) años a partir del vencimiento del plazo para el pago de la participación regulada en esta Ley. Las reclamaciones y controversias que se deduzcan en los términos previstos en esta ley interrumpirán el curso de la prescripción durante su trámite, pero en ningún caso por un lapso inferior a seis (6) meses.

Artículo 24.- El poder ejecutivo deberá reglamentar la presente ley dentro de un plazo de ciento veinte (120) días corridos desde su promulgación.

IX.- Disposiciones Transitorias.

Artículo 25.- La presente ley entrará en vigencia a partir de la adhesión de cada empresa. Se incluyen todos los emprendimientos que tengan personal en relación de dependencia.


Artículo 26.- El régimen de participación en las ganancias creado por la presente ley no será acumulable con los regímenes de participación en las ganancias provenientes de convenios colectivos, acuerdos de empresa, contratos individuales o disposiciones unilaterales del empleador vigentes al momento de promulgación de la presente, los que mantendrán su vigencia en tanto resulten mas favorables que el creado en esta ley. En caso de existir controversias en torno a la determinación del régimen más favorable, éstas serán sometidas a resolución de la Unidad Ejecutora de Participación Laboral en las Ganancias, quien resolverá al respecto en base al criterio de conglobamiento orgánico.


Artículo 27.- El personal de las empresas podrá enviar sugerencias por escrito a la empresa, las que serán respondidas por el empleador, cuya decisión será inapelable.


Artículo 28.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.


Más información:
2804715195 - 2804558857

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La sinergia ¿está prohibida?

La facultad de decidir es la principal característica de la dignidad del hombre, un canto al inmenso valor de la autonomía y de la libertad personal.
Cuando los impuestos caen primero sobre quien más gana se quita
a las personas más vulnerables esa valiosa facultad de decidir. Y voy a explicar cómo sucede eso.
Ganar es sinónimo de trabajar, por lo que gravar al que más gana es gravar al que más trabaja.
Cuando el Estado confisca la tercera parte de las ganancias de todas las empresas y no adjudica ese dinero a su verdadero dueño, comete el más grave de los errores: la injusticia.
Le está diciendo a su personal que la ganancia que pudiese generar su mayor esfuerzo y creatividad en sinergia con su empleador no podrá serle participada, porque se la 
arrebata primero.
¡En los hechos, le está prohibiendo la sinergia!.
Los impuestos, aunque parece una obviedad, deben caer primero sobre quien más tiene y quien más consume, pero eso no ocurre hoy en ningún país del mundo. ¿A los economistas "se les pasó"?

Ese error nos convertirá en la más pobre de las especies.
El hombre que vive bajo el amparo eterno del "plan social" sufre el desprecio inconfeso del demagogo que sólo se mueve por su ansia de poder.
El subsidio eterno embrutece y parasita. No permite decidir la sinergia constructiva y convierte al ciudadano en un instrumento de otros.
La moral populista, llámese peronista, kirchnerista, socialista, progresista, etc., es el lobo con piel de oveja que ahonda y perpetúa la degradación de la especie humana.
Cuando el mundo comenzó a producir en serie sobrevino un desajuste monumental en las relaciones laborales. Antes de eso, si uno producía una silla, le pagaban por una silla. Pero si producía dos sillas le pagaban por dos sillas.
Desde ese momento quedó en evidencia un concepto desconocido: la diferencia importante entre el precio y el costo del trabajo humano.
Los dueños del emprendimiento se apoderaban de la diferencia, cuestión ésta que inició una serie de conflictos sociales semejantes a los que había generado la esclavitud.

Diversos filósofos trataron de resolver el problema y diseñaron una Segunda Postura. Creían que el problema era la propiedad de los medios de producción. Entonces el Estado se hizo cargo de ellos, pero encontraron que el trabajo humano dejaba de producir los excedentes porque se anulaban las ganas de trabajar.

Nuevos filósofos estudiaron la cuestión y diseñaron una Tercera Postura que consiste en dejar los excedentes del capital a los dueños del emprendimiento, pero los excedentes de su personal serían administrados por el Estado. Es el populismo que rige hoy en todo el mundo. Pero las ganas de trabajar no regresaron.

La Cuarta Postura consiste simplemente en dejar los excedentes del capital al dueño del emprendimiento, pero los excedentes del personal adjudicarlos sin más trámite.
Contamos con una gran ventaja: Ese dinero está hoy en el Estado, y se llama Impuesto a las Sociedades.
Inmejorable oportunidad. No es difícil virar hacia la sinergia.

martes, 12 de noviembre de 2013

Nuestro Mayor Desafío

Desde hace docientos años el trabajo se viene remunerando sólo por el costo y no por el precio. Y eso genera interminables conflictos.
Pero la nueva especie, en lugar de luchar por lo suyo, por su individualidad, se auto-flageló con una doctrina colectivista que hizo que el Estado confiscara esa diferencia y la usara para "asistencialismo".

Se inventó el Impuesto a las Sociedades (o Impuesto a las Réditos, o Impuesto a las Ganancias de la 3a categoría) que confisca la tercera parte de las ganancias de todas la empresas. Confisca precisamente la parte de las ganancias que resulta ser la diferencia entre el precio y el costo del trabajo de su personal.

Los líderes tienen que advertir el error y re-funcionalizar esa doctrina adjudicando los excedentes a cada uno.

La consigna hoy debe ser GANANCIAS PARA TODOS, siembra, y cosecharás, como explica la "parábola de los talentos".
Tenemos la solución al alcance de nuestras manos pero como la hipocresía es ley, difícilmente se alcance a ver antes de desaparecer como especie.

Ése es el desafío, alguien tiene que ver la salida o estamos fuera. Alguien debe derribar la doctrina destructiva e instalar la nueva.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Los conservadores de hoy son todos populistas

La sociedad ha recorrido períodos traumáticos debido a la curiosa existencia de los conservadores.
Hubo cuatro o cinco escalones con profusa cantidad de muertes que ocurrieron antes de que una idea innovadora tomara cuerpo entre la juventud. Y eso sucedió porque los conservadores se oponían sin fundamento visible a la innovación, fuera cual fuese.

¿Qué son los conservadores, esa clase que ha existido siempre?

Muchas personas, llegada una determinada edad pierden la capacidad de análisis.
Creen que se las saben todas y entonces al recibir una nueva propuesta, en lugar de analizarla, la etiquetan entre sus escasas neuronas. Y como no coincide con lo que ellos estigmatizan como "bueno" la rechazan sin más trámite.

El problema es que estos discapacitados, cuando la sociedad está en crisis son precisamente los únicos que llegan a los puestos de poder. Hoy los conservadores son populistas.

Entonces la sociedad se somete a la paradoja de multiplicar las muertes "ad-infinitum" hasta que llega el ansiado momento de furia en que la juventud los arranca de sus sillones.

Hoy estamos ante un nuevo escalón:

.la profusión de muertes está, 
.la idea innovadora está, 
.la juventud se está hartando.

Sólo falta un click.





sábado, 9 de noviembre de 2013

Ganancias para Todos

Para desarmar a este populismo y a cualquier otro que pudiese instalarse en el futuro, hay que apoyar a los candidatos que prometan impulsar la ley "GANANCIAS PARA TODOS"

A los empleados de las empresas que declaren ganancias, el Estado les depositaría un plus salarial.

Esta propuesta económica acabará con cualquier posibilidad de corrupción, porque las relaciones laborales serán justas. Cada ciudadano será dueño de sus acciones y de sus frutos. 

El poder de las mafias sindicales será cosa del pasado, porque los convenios colectivos ya no serán la máxima. Sobre ellos estará la rentabilidad de cada empresa.

El Estado puede acabar con el desempleo y con el empleo en negro en cuestión de meses.
Sólo necesita esta ley para que los empleados que se esfuercen más que lo esperado, o que desarrollen su creatividad, cobren más que lo habitual.



Esa nueva actitud del personal de las empresas generará excedentes que el Estado recaudará inmediatamente.
Quedará reflejada automáticamente en el Impuesto a las Ganancias de la 3ª categoría, porque los recursos frescos que se generarían impactarían directamente en la recaudación de esa empresa.

Obviamente a la participación en las ganancias la debe pagar el Estado, porque para eso confisca la tercera parte de ellas.
Sería entonces un negocio redondo para todos, pero especialmente para el Estado.

¿Qué candidato se anima a diferenciarse de los demás?

¿Qué raro mecanismo mental produce un infundado rechazo inicial a esta propuesta?

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿Por qué nunca se te ocurre trabajar más que lo necesario?

Muy simple, porque a la parte que te corresponde de la ganancias de "tu" empresa se la lleva el Estado en su intención de “redistribuir” la riqueza mediante esta “solidaridad obligatoria”. Confisca tus ganancias como Impuesto a las Ganancias de "tu" empresa.

Pero si modificáramos las relaciones laborales, si el Estado depositara ese dinero en tu caja de ahorros, se te ocurriría más a menudo compatibilizar tus objetivos con los de tu empresa. Y se compatibilizarían los objetivos de empleador y empleado, lo cual haría que contratar personal dejara de ser un peligro y volviera a ser el mejor negocio. En cuestión de meses, se acabaría el desempleo.
Ten siempre presente que otro paga un precio por tu trabajo, pero tú percibes sólo el costo debido a que el Estado se queda con la diferencia.


En la generalidad de las empresas existe actualmente una situación intermedia entre el equilibrio y la doble producción.

El Estado, en Argentina recauda aproximadamente 90.000 millones anuales en concepto de ese Impuesto a las Ganancias de las Sociedades.

Si ese dinero fuera bien administrado, tú, en lugar de cobrar 13 sueldos por año, podrías cobrar 16 sueldos por año, aún con esta despreocupación por los resultados de tu empresa.

Pero cuando tu actitud se modifique, generarías más sueldos por año, como fruto exclusivamente de tu mayor esfuerzo y creatividad, dinero no se le sacaría a nadie, porque es tuyo.

Podrías fácilmente cobrar 24 sueldos por año, sea la empresa que fuere.

Y la sociedad resolvería todos sus graves problemas actuales que son fruto exclusivo de esas equivocadas relaciones laborales.




http://proyectoactitud.com

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Quién decide la rentabilidad?

El empresario decide muchas cosas en su empresa, como las inversiones, la política de recursos humanos, la política de ventas, de publicidad, etc.
Y todas esas decisiones buscan mayor rentabilidad.

Sin embargo, la llave final, lo que realmente determina la ulterior rentabilidad, curiosamente la tiene el personal de la empresa. Y eso depende de la manera en que esa rentabilidad se vincule con su suerte.

El empresario podrá condicionarlo, sobornarlo y hasta reemplazarlo, pero el humor del personal permanecerá mientras no se modifique esa relación laboral.

Muchos emprendedores creen que su personal no decide su ganancia. Sin embargo, los empleados por el contrario creen que son su principal motor.

Pero si hacemos el cálculo preciso tomando en cuenta los respectivos costos, la tercera parte de las ganancias fue generada exclusivamente por el personal de esa empresa que se brindó por encima de lo exigido.

El resto, en la mayoría de los casos, es mérito del capital.

El Estado no sólo que debe retener esa tercera parte (como lo hace) sino que además, debe pagarla. Es participación en las ganancias.
Para los empleados volvería a ser conveniente esforzarse y desarrollar creatividad. Y entonces contratar personal dejaría de ser un peligro y volvería a ser negocio.Se puede acabar con el desempleo y con la pobreza con esa simple medida resorte exclusivo del Estado.
No se trata de “crear fuentes de trabajo” sino de que cada empleado tenga una meta en su trabajo. Todo lo demás viene por añadidura.
Cuando la rentabilidad sea generada por el personal en sinergia con su empleador, todo será diferente.
La disminución de costos, la creatividad y lo que pague el cliente demandante del producto o servicio, harán que la inflación y las mafias sindicales dejen de existir por inconducentes.


viernes, 1 de noviembre de 2013

Trabajar debería ser más rentable que lo otro


Se puede arreglar la economía en cuestión de meses sobre la base de que trabajar vuelva a ser rentable.
Mientras los emprendedores creen que su personal no tiene nada que ver con su ganancia, los empleados por el contrario creen que son su principal motor.
Pero si hacemos el cálculo preciso tomando en cuenta los respectivos costos, la tercera parte de las ganancias fue generada exclusivamente por el personal de esa empresa que se brindó por encima de lo exigido.

El resto, en la mayoría de los casos, es mérito del capital.

El Estado no sólo que debe retener esa tercera parte (como lo hace) sino que además, debe pagarla. Es participación en las ganancias.
Para los empleados volvería a ser conveniente esforzarse y desarrollar creatividad. Y entonces contratar personal dejaría de ser un peligro y volvería a ser negocio.Se puede acabar con el desempleo y con la pobreza con esa simple medida resorte exclusivo del Estado.
No se trata de “crear fuentes de trabajo” sino de que cada empleado tenga una meta en su trabajo. Todo lo demás viene por añadidura.
 

En Méjico hay un esbozo de sistema de Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), pero tiene dos graves defectos:

La limita al 10% cuando puede demostrarse que el mérito es en la mayoría de los casos del 33%.
Pero además el trabajador la debe mendigar a su empleador, y lo lógico es que la pague el Estado, que para eso grava el 28%.
El Estado debe financiarse sobre patrimonios y consumos y no sobre las ganancias que consiguen los empleados.

viernes, 25 de octubre de 2013

Cómo arreglar la economía en un año

Mientras los emprendedores creen que su personal no tiene nada que ver con su ganancia, los empleados por el contrario creen que son su principal motor.
Pero si hacemos el cálculo preciso tomando en cuenta los respectivos costos, la tercera parte de las ganancias fue generada exclusivamente por el personal de esa empresa que se brindó por encima de lo exigido.

El resto, en la mayoría de los casos, es mérito del capital.

El Estado no sólo que debe retener esa tercera parte (como lo hace) sino que además, debe pagarla. Es participación en las ganancias.
Para los empleados volvería a ser conveniente esforzarse y desarrollar creatividad. Y entonces contratar personal dejaría de ser un peligro y volvería a ser negocio.
Se puede acabar con el desempleo y con la pobreza con esa simple medida resorte exclusivo del Estado.
No se trata de "crear fuentes de trabajo" sino de que cada empleado tenga una meta en su trabajo. Todo lo demás viene por añadidura.

En Méjico hay un intento de Participación de los Trabajadores en las Utilidades, pero tiene dos defectos: 

  1. La limita al 10% cuando puede demostrarse que el mérito es en la mayoría de los casos del 33%. 
  2. Pero además el trabajador la debe mendigar a su empleador, y lo lógico es que la pague el Estado, que para eso grava el 28%.
  3. El Estado debe financiarse sobre patrimonios y consumos y no sobre las ganancias que consiguen los empleados.

viernes, 18 de octubre de 2013

¿Ya no conviene esforzarse?

Antes, si alguien hacía una silla, cobraba por una silla. Y si hacía dos sillas, cobraba por dos.
La revolución industrial rompió abruptamente con esa proporcionalidad. Comenzó a remunerarse el trabajo por su costo y no por su precio.
Y luego de dos siglos, eso no se ha modificado aún!

Muchos evitan debatir sobre la plusvalía porque existe un mito que surgió cuando ese término fue asimilado al de "lucha de clases", pero hoy sabemos que son conceptos que nada tienen en común.
Otros dicen que ahora ya no se explota al obrero porque hay convenios colectivos y entonces la plusvalía ya no existe.
De manera que el tema ha quedado en una nebulosa y no hay una definición precisa sobre su significado.

Intentaré aquí echar luz sobre lo que Marx investigó fundamentalmente en base a cálculos matemáticos cuando la producción comenzaba a ser más industrial.
Plusvalía es la diferencia entre el precio y el costo del personal de toda empresa, sea del tamaño que sea.

La única condición para que exista plusvalía es que esa empresa tenga algún empleado y alguna ganancia.

Como el trabajo se sigue remunerando por su costo y no por su precio, la plusvalía subsiste tal como cuando comenzó. Sólo en un caso 
esos dos valores coinciden: Cuando la empresa no obtiene ganancias.
La existencia de plusvalía no implica que exista alguna explotación individual al trabajador, pero sí origina un tremendo perjuicio social casi imperceptible: Trabajar deja de ser conveniente.


El mero transcurso del tiempo desde la revolución industrial ha logrado que la plusvalía sea hoy aproximadamente la tercera parte de las ganancias de todas las empresas.
¿Por qué ha sucedido esto?
Porque los emprendedores han encontrado que es la combinación capital-personal que la hace más rentable.

Pero además porque los gobiernos alientan esa proporcionalidad debido a que es la que les garantiza una mayor gobernabilidad.

Hay dos mandamientos impuestos por la doctrina social vigente hoy en todo el mundo, que han logrado ese resultado:

1- Se ha instalado un impuesto que retiene la tercera parte de las ganancias de las empresas, que curiosamente es la plusvalía del personal de esa empresa.

2- Se ha inventado el voto universal que, más que captar la voluntad del ciudadano, recoge los resultados de la propaganda que imponen los grandes medios de comunicación.


La plusvalía es la causa por la cual esforzarse ha dejado de ser conveniente.
Si así fuese (si hemos encontrado la plusvalía) todo lo que tenemos que hacer es devolverla a su dueño.
Tenemos que utilizar el Impuesto a las Sociedades, (que ha logrado aislar la plusvalía) para re-asignar esos fondos.

Verán los emprendedores que su empresa será mucho más rentable.
Verán los gobiernos que los recursos para el Estado serán mucho mayores y tendrán más gobernabilidad.
Verán los ciudadanos que el desempleo, esa paradoja, era fruto de una doctrina social equivocada.

domingo, 13 de octubre de 2013

El derecho de ganar

Desde la segunda guerra mundial se viene intentando sin éxito contrarrestar la injusticia de que son objeto las personas no emprendedoras.
Y el fracaso obedece a que se pretende instalar unos "derechos del hombre" que en realidad no son derechos sino sólo alivios al síntoma de esa injusticia.

El principal derecho del hombre es que su trabajo sea remunerado a su precio y no a su costo, cosa que se le viene negando desde la revolución industrial.


Al principio, a la diferencia se la quedaba su  empleador, pero desde que se instalaron esos falsos "derechos del hombre" se la viene quedando el Estado asistencialista, el populismo!

El principal derecho del hombre entonces es ese derecho de ganar en base a su mayor esfuerzo o al desarrollo de su creatividad, que hace mucho se cayó en el camino y nadie lo levanta.
Recién se recuperará cuando el Estado advierta que lo que retiene sobre las ganancias de todas las empresas no es otra cosa que esa diferencia entre el precio y el costo del trabajo del personal de esa empresa.

sábado, 12 de octubre de 2013

¿Lo intentamos?

Aunque pocos lo expresan, vemos en nuestra ocupación cotidiana que los bienes y servicios que necesita la sociedad son producidos en una simbiosis de capital y trabajo.
Tal como los aportes que progenitor y progenitora realizan para engendrar un hijo y cuidarlo hasta su independencia, los excedentes son engendrados y cuidados hasta que se transforman en capital, que es la fase madura de los excedentes.
Pero además podemos ver que esa proporcionalidad de progenitores, no es "uno con una" sino aproximadamente un emprendedor con diez empleados.
Y otro dato interesante al momento de tomar en cuenta cómo se retro-alimenta ese virtuoso círculo es que aproximadamente las dos terceras partes de la producción en la mayoría de las empresas corresponde al trabajo del capital y el resto al trabajo del personal de la empresa.
Esto último se puede demostrar porque las dos terceras partes de las ganancias de las empresas son suficiente incentivo para los dueños del capital para continuar inmovilizándolo en esa empresa.
El resto de las ganancias, que correspondería al personal de esa empresa son confiscadas alegremente por los Estados sin que sus dueños adviertan siquiera que les pertenece.

De manera que podemos suponer que si este error se corrigiera, el mecanismo natural de producción se armonizará. Porque cuando cada uno administre los excedentes que genere, todos producirán más que lo que consuman, y eso acabaría con la pobreza y el desempleo.

Hasta el momento ningún país lo intentó, porque los gobiernos populistas consideran inadmisible re-asignar esa tercera parte de las ganancias de todas las empresas al personal propio y de terceros de esa empresa.

¿Lo intentamos?



jueves, 10 de octubre de 2013

El populismo, la madre de las injusticias

La sociedad esconde un mecanismo natural que generaría una economía sana, pero hoy ese mecanismo está desactivado por una doctrina social anti-humana.
Cada bien o servicio tiene un determinado valor y quienes lo producen
(en conjunto el dueño del capital y los empleados que participan en su producción) deben cobrar "ese"valor .
Y quien lo consume debe también pag
ar exactamente ese valor.

Pero como los empleados cobran menos que eso (porque se les paga el costo y no el precio de su trabajo), no pueden pagar el valor de lo que consumen. Entonces tienen que ser asistidos por los políticos populistas a cambio de su voto.

El populismo altera dicho virtuoso mecanismo y por eso está destinado al fracaso, por más buenas intenciones que le inspiren.
El Estado debe garantizar que ese mecanismo natural funcione. Ésa es su función excluyente. No debe controlar ninguna otra cosa ni en la micro ni en la macro-economía. La macro economía no es otra cosa que la suma de las micro.

Para eso, el Estado confisca la tercera parte de las ganancias de las empresas que es precisamente lo que generó su personal, pero no lo hace partícipe de ellas.

Su principal función en la economía entonces debería ser garantizar la participación en las ganancias del personal propio y de terceros de esa empresa, porque esas ganancias no son otra cosa que el esfuerzo extra y el desarrollo de la creatividad del personal de esa empresa. Eso es justicia. Cualquier otro esquema es injusto. El populismo es intrínsecamente injusto y por eso genera pobreza.

El Estado luego puede financiarse con impuestos sobre los patrimonios o los consumos, pero deben ser tributados recién luego de que esa distribución haya sido garantizada.


Muchos todavía guardan cierto resquemor a ser anti-populistas, pero no por convicción sino por miedo, porque creen que el populismo siempre será fuerte y siempre gobernará. Pero en lo profundo de su alma saben que es el mal del mundo de hoy.
 
El cuarto de hora del populismo acaba de finalizar porque la doctrina social de los "derechos del hombre" acaba de perder influencia en la alta política.

Entonces, privarlo de poder de convocatoria es mucho más fácil de lo que se supone. Y se puede lograr en cuestión de meses.

Hoy existe una nueva doctrina social, la Cuarta Postura, que hace que el asistencialismo no sea necesario porque cada uno podrá manejar su remuneración, como era antes de la revolución industrial.
Antes, si uno quería vivir bien fabricaba una silla por día y si quería vivir mejor, fabricaba dos sillas por día, porque estaba seguro que le pagarían por dos sillas.

Hoy le pagan siempre por una sola silla.

El verdadero problema de nuestra sociedad de hoy es que para vivir mejor no hay otro método que arrimarse a un populista. Y eso paraliza mucho a la sociedad porque trabajar deja de ser conveniente. Eso abate a los esforzados y envalentona a los indolentes que terminan siendo diputados.
¿Cómo puede funcionar una sociedad con esa "constitución"?








jueves, 3 de octubre de 2013

Cristina, evalúe la Cuarta Postura

El error de la economía de hoy en todo el mundo consiste en seguir remunerando el trabajo por su costo y no por su precio, y que a la diferencia la retenga el Estado tomándola de los empleadores.

Es la Tercera Postura basada en encíclicas papales del siglo pasado.

Pero hoy existe la Cuarta Postura, un proyecto de ley que indica que la tercera parte de las ganancias de todas las empresas ya no será para el Estado sino para el personal propio y de terceros de "esa" empresa.


¿Por qué esto acabaría con el desempleo, la causa de todos nuestros padeceres actuales?

Simplemente porque contratar personal dejaría de ser un peligro!

Negocio redondo para todos pero especialmente para el Estado que se ahorrará todo tipo de subsidio.

Se ahorrará la tercera parte de su presupuesto, mucho más que lo que invertirá en esto.

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Hay espacio para el optimismo?

Si bien es cierto que la realidad nos muestra signos que hacen dudar sobre la sustentabilidad de nuestra especie, quiero compartir con ustedes otros signos, por ahora ocultos, que indican que tenemos asegurado un destino brillante.
Mucho se ha hablado sobre el número 666 (En realidad se escribe: seiscientos, sesenta y seis). Y se cree que indicaría algo malo para la humanidad.
Sin embargo, voy a dar mi interpretación de ese mensaje que ha sido recibido por distintas personas a través de los tiempos.
Se trata de tres constantes que categorizan la necesaria composición de la humanidad para conformar el motor del progreso:
Siempre han existido 600 conducidos, 60 emprendedores y 6 líderes por cada maestro.
El maestro, en idioma sánscrito se denomina brahmanás, porque tiene la alta misión de gestionar en el universo intermedio, denominado precisamente Brahma.
El resto de las personas, las otras 666 que le responden, se denominan satanás porque tienen la alta misión de gestionar en el universo inferior, el universo físico denominado precisamente Sat.

De manera que hay quien se ha ocupado siempre y se ocupa hoy de mantener esa sagrada proporción. Y eso significa que todavía confía en nosotros. Está asegurada entonces una correcta gestión en este universo.

Pero entonces, ¿a qué se debe la aparente degradación social que nos sorprende el último siglo?
Se debe a un pequeño error en la doctrina social instalada por humanos a partir de la revolución industrial, y que podríamos denominar Tercera Postura para facilitar el análisis.
Luego de las experiencias del capitalismo y del comunismo, los papas enunciaron la doctrina social que rige hoy en todo el mundo y que si bien significó un avance, hoy ha hecho eclosión el error "contra natura" que oculta en sus pliegues.

El error consiste en seguir remunerando el trabajo por su costo y no por su precio, y que a la diferencia la retenga el Estado tomándola de los empleadores.

Los Estados podrían acabar con el desempleo y con el sub-empleo en cuestión de meses si corrigen ese error como debe ser para que el todo funcione.

Sólo necesitan una ley para que los empleados que se esfuercen más que lo esperado, o que desarrollen su creatividad, cobren más que lo habitual.

Esa nueva actitud del personal de las empresas generará excedentes que el Estado recaudará inmediatamente.
Quedarán reflejados automáticamente en el Impuesto a las Sociedades, porque los recursos frescos que se generarían impactarían directamente en la recaudación de esa empresa.


Concretamente digo que si el personal de cualquier empresa decide producir el doble por unidad de tiempo y sin modificar el capital disponible, cobraría el doble, si esa mayor recaudación de Ganancias le fuese adjudicada.

Sería entonces un negocio redondo para todos, pero especialmente para el Estado.
Es la Cuarta Postura, y ya existe un proyecto de ley
En resumen, esta ley indica que la tercera parte de las ganancias de todas las empresas ya no será para el Estado sino para el personal propio y de terceros de "esa" empresa.

¿Por qué esto acabaría con el desempleo, que es la causa de todos nuestros padeceres actuales?
Simplemente porque contratar personal dejaría de ser un peligro!

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Ganancias para todos?

El Estado podría acabar con el desempleo y con el empleo en negro en cuestión de meses.

Sólo necesita una ley para que los empleados que se esfuercen más que lo esperado, o que desarrollen su creatividad, cobren más que lo habitual.

Esa nueva actitud del personal de las empresas generará excedentes que el Estado recaudará inmediatamente.
Quedarán reflejados automáticamente en el Impuesto a las Ganancias de la 3ª categoría, porque los recursos frescos que se generarían impactarían directamente en la recaudación de esa empresa.


Concretamente digo que si el personal de cualquier empresa decide producir el doble por unidad de tiempo y sin modificar el capital disponible, cobraría el doble, si esa mayor recaudación de Ganancias le fuese adjudicada.

Sería entonces un negocio redondo para todos, pero especialmente para el Estado.
Vea los detalles en el proyecto de ley


¿Qué candidato se anima a diferenciarse de los demás?

¿Por qué esto acabaría con el desempleo?
Simplemente porque contratar personal dejaría de ser un peligro!

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿Los homosexuales pueden ser útiles a la sociedad?

Los homosexuales son el más claro indicio que tenemos los humanos para entender que la vida no termina con la muerte. 
Para los espíritus comunes, encontrar un nuevo cuerpo donde meterse para seguir sirviendo, es algo muy fácil. Pero cuando alguien es un espíritu que está pronto a superar la ilusión del ego debe encontrar un cuerpo cuyo entorno le permita seguir ascendiendo esa escalera al cielo.

Y encontrar disponible un recién nacido de esas características debe ser difícil.
Prestemos atención a otros aspectos que distinguen a los homosexuales: Tienen una natural facilidad para el éxito, tienen más suerte que nosotros, tienen esos premios que sólo el absoluto predispone. Entonces imagino que cuando hay que elegir un nuevo cuerpo es posible que resignen el sexo para poder seguir subiendo esa escalera. 

Moraleja: Cuando haya que elegir candidatos para gobernar, a igualdad de capacidad, sería preferible un homosexual, porque está más avanzado espiritualmente.

viernes, 20 de septiembre de 2013

¿A quién elegir en octubre?

Me han pedido que aconseje a los votantes sobre la actitud a tener en octubre para elegir legisladores.

Sólo soy capaz de contar cuál será mi actitud: Me siento como un condenado a muerte que debe elegir su última voluntad.

Contrariamente a lo que se supone, hay métodos más eficientes para elegir gobierno que el voto universal.
Hay que encontrar los candidatos de otra manera.

Cuando alguien está soñando no podemos pedirle opinión sobre el mundo de vigilia. Pero sí podemos pedirle opinión sobre su mundo soñado.
El 90% de las personas puede opinar con certeza,y deben votar pero sobre lo que conocen a diario, sobre quiénes son los mejores emprendedores, quiénes pueden lograr más rentabilidad sin perder prestigio.

Para elegir gobierno primero hay que estar despierto.

La ilusión del ego tiene una razón de ser. Nos fue provista para que trabajemos, cosa que los animales no hacen sencillamente porque no la creen.
La mayoría de las personas pasa toda su vida preguntando cuál es su objetivo trascendente.
Pero ésa es una idea obstruida expresamente para instalar su contra-cara, la ilusión del ego.
Esa ilusión hace creer que el solo hecho de disponer de un cuerpo habilita a sentirse una entidad separada del resto.
Ahora bien, superar esa ilusión no es cuestión de voluntad, es cuestión de mérito, es decir hay que hacer un "quantum" de progreso, producir mucho más que lo que se consume hasta lograr ese "quantum" excedente, y así subir un escalón.
Esa ilusión se va superando poco a poco y por lo general no es suficiente una vida para lograr ese "quantum".

¿Cómo podemos saber quiénes están en cada escalón?

Esto es casi un secreto, porque como el ego es una ilusión, los que ocupan el escalón inferior ni siquiera se plantean esa pregunta. Sería como pretender que alguien advirtiese que está soñando.

Para ellos estas palabras son obviamente incomprensibles. Rechazan la idea de que efectivamente haya una "escalera al cielo". En esa categoría está el 90% de las personas.
Su misión no es entender esta escalera, sino constituir la base dura de la sociedad aportando los mayores sacrificios que ella necesita. Y lo hacen creyendo que es para beneficio propio, porque es su único incentivo para actuar.

Pero quienes han ascendido el primer escalón (que reitero, es una gracia, es cuestión de mérito), pueden seguir investigando.
Hay indicios para suponer que los emprendedores están un pequeño escalón por encima, y eso puede verificarse por dos vías:


-Tienen un poco más de suerte.
-Tienen más gente a cargo.


Obviamente, aunque pocas veces sucede, algunos vuelven a descender ese escalón y pierden esos dos premios.

¿Qué debe hacer un emprendedor para ascender el siguiente escalón?
Debe producir otro "quantum" de su jerarquía y puede promocionar a líder.
Eso también se puede verificar porque son aún más afortunados y tienen diez veces más gente a cargo. Pero además, porque su incentivo para actuar ya no es la rentabilidad sino el prestigio.
Sin embargo le faltan muchos más escalones para llegar a superar la ilusión del ego.



Como dijimos antes, el 90% de las personas puede opinar con certeza, deben votar sobre quiénes son los mejores emprendedores, quiénes pueden lograr más rentabilidad sin perder prestigio.

Preguntemos luego a esos emprendedores elegidos quiénes son los mejores líderes, quiénes pueden lograr más prestigio sin perder verdad.

Y finalmente preguntemos luego a esos líderes seleccionados quiénes son los mejores maestros, quiénes pueden gobernar la sociedad.
Así sabremos quiénes han superado el ilusorio sueño del ego y ven a la sociedad desde el mundo de vigilia y son capaces de proteger su sueño.
Para que la sociedad se armonice, los extremos de la escalera deben ser corregidos:

  1. -Que el trabajo se remunere por su precio y no por su costo.
  2. -Que el gobierno esté en manos de quienes han superado la ilusión del ego.

Lo que nos sucede es simple. Las opiniones que gobiernan y que se vuelven "indiscutibles" han sido forjadas en base a lo que piensan las mayorías que aún no despiertan de su sueño.
Y lo peor es que cuando alguien las discute, le endilgan el mote de elitista.
El populismo, que impulsa la "solidaridad obligatoria", es el peor de los venenos.

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